Concepto de Cultivos Perennes

Cultivos Perennes también conocido como cultivos de ciclos muy largos, ya que su periodo de vida vegetativo se puede extender incluso hasta más allá de 25 años continuos como: el aguacate, el mango, las manzanas, etc, de los que regularmente una vez realizada la siembra, pueden obtenerse varias cosechas. Estas pueden ser cíclicas además de continuas, dependiendo del tipo de plantación.

Cultivos Perennes

Los cultivos perennes han resultado ser de gran utilidad, especialmente a partir de la llamada revolución verde, etapa que según algunos científicos, ha logrado prevenir la hambruna desde el año 1950, al multiplicar sus trabajos prácticos en pendientes de montañas, donde hay mayor erosión de los suelos.

Ahora bien, es importante identificar las semillas y las plantas que perduran siendo cultivadas por largos periodos de tiempo, ya que en el momento de planificar la siembra, es necesario saber entre cuales rotaran en cada cambio de temporada y cuáles permanecerán en su sitio de cultivo. Cuando se eligen las semillas de las plantas perennes que serán cultivadas en un huerto, por ejemplo; se considera el tamaño con el que se deben mantener, de tal manera que cuenten con el espacio adecuado para su crecimiento.

Por otro lado, se deben conocer las características particulares que presentan las semillas o plantas vivaces/perennes, es decir aquellas que una vez sembradas duran más de una temporada, incluso muchas décadas. Consultar una guía botánica sobre siembras de semillas, siembras de plantas, guías de flores, de frutos; es una forma segura de saber si una planta y sus semillas son perennes.

El nombre científico que la botánica le atribuye a las plantas es de gran ayuda, si una planta lleva unido a su nombre la palabra “perennis” que en latín significa “perenne”, lógicamente se entenderá de inmediato que esa planta forma parte de las especies que viven muchas temporadas, como: la jassione perennis, lupinus perennis, swertia perennis y bellis perennis, etc. De hecho, la guía botánica explica las características descriptivas de la planta: la disposición y forma de sus hojas, detalla la estructura de las ramificaciones que salen de sus tallos; así mismo la forma de sus flores y pétalos, las propiedades de sus frutos; lo que nos proporciona una idea prácticamente exacta sobre cómo deben ser plantadas y cultivadas las semillas o plantas perennes.

En las plantaciones de cultivos perennes, se trabaja tomando como base principal, la forma biológica en que una planta consigue sobrevivir durante tantos años. En tal sentido, los árboles, los arbustos y gran variedad de plantas perennes, deben su extenso ciclo de vida a las estructuras de sus tallos, pues son de consistencia tan dura que les permite soportar las condiciones cambiantes del medio ambiente y al sistema de raíces que siendo tan propio de ellas, les facilita absorber el agua del suelo.

cultivos

La fácil adaptación de las plantas de cultivo perenne, se debe también a que resisten mejor al frió o a la resequedad, porque la gran mayoría cuenta con hojas cubiertas de capas que presentan una vellosidad protectora y la enorme cantidad de semillas que producen garantizan su supervivencia así como su adaptabilidad.

El desarrollo de diferentes formas de reproducción vegetal, hacen del cultivo de las plantas perennes una actividad rentable de larga duración, porque además de reproducirse mediante semillas de frutos o talluelos hijos, las plantas vivaces o perennes tienen la propiedad de propagarse, mediante la capacidad biológica tan particular que tienen en cuanto a la forma de diversificarse. Lo que también logran a través de la variedad de tallos que poseen: tallos subterráneos perennes, tallos rastreros reproductores y tallos subterráneos reproductores.

Factores a tomar en cuenta en cultivos perennes: factores genéticos, factores fisiológicos, factores ecológicos, factores climáticos (luminosidad, fijación del CO2, temperatura y humedad) factores de producción y distribución.

Métodos y elementos de siembra utilizados en cultivos perennes: nivelación del terreno, maquinaria adecuada, trazado del terreno, surcado del terreno, selección de las semillas o plantas a sembrar, seleccionar la técnica de siembra (manual o mecanizada) a utilizar: siembra al voleo, siembra en hilera, siembra en hoyos, siembra directa y siembra indirecta o trasplante, seleccionar el fertilizante adecuado (orgánicos e inorgánicos), tipo de riego (natural, artificial o presurizado), la poda (de formación, de mantenimiento y de recuperación o rehabilitación) y el manejo integrado de las plagas.