Concepto de Origen del Derecho Financiero

El derecho financiero representa una rama del derecho público y es un grupo de leyes jurídicas que se encarga de establecer los ingresos y los gastos públicos, habitualmente conocidos en el presupuesto general del Estado. Asimismo, la actividad financiera del Estado crea un conjunto de relaciones jurídicas entre los diferentes órganos públicos. Esta actividad financiera forma relaciones legales entre el estado y las personas y se facilita en dos situaciones: el Estado toma un papel activo, por ejemplo (al cobrar tributos) y un papel pasivo (cuando se convierte en deudor en caso de un préstamo).

Origen del Derecho Financiero

El origen histórico del derecho financiero se dio gracias a Myrbach Rheinfeld, quien detalló a principios del siglo XIX como las medidas de derecho público positivo que tienen por objeto la regulación de las finanzas de las sociedades públicas (estado y otros entes) con administración propia efectiva en el interior de aquel. Es decir, esta disciplina fue creada con el objetivo de regular las finanzas. Se cree que el concepto de derecho de la hacienda pública es más concreto y considerado que la de derecho financiero. Por otra parte, se entiende que el vocablo financiero tiene alguna ambigüedad ya que se puede usar cabalmente para apuntar a las operaciones bancarias, crediticias y negociables. Sin embargo, en el terreno científico, la designación es prevalente y se acepta su uso.

Se discute mucho si el derecho financiero tiene o no autonomía lo cual ha dado origen a tres marcadas corrientes doctrinales. A través de la historia del derecho financiero, éste se fue desarrollando y se fueron creando unas corrientes doctrinales:

  • Corriente administrativa: para esta corriente administrativa el derecho financiero no tiene independencia científica sino que forma parte del derecho administrativo porque su esencia es una mera función, administrativa que se resume en la acción que extiende el estado para obtener recurso, gastarlos y balancearlos. Esta noción no tiene su talón de Aquiles en el hecho de que el derecho financiero es una disciplina del derecho público, en resultado se encuentra profundamente emparentado al funcionamiento del estado. Por otro parte, es importante mencionar que es necesario recordar que no debe confundirse la actividad administrativa del Estado con el derecho financiero, debido a que este último se encarga de la instauración de la contribución en tanto que la acción para hacerlo sino que se restringen a administrar el tributo.

  • Corriente intermedia: esta corriente es sostenida por el profesor Dino Jarach, entre otros expertos, muestran la existencia de una independencia pedagógica y comprensible del derecho financiero, no obstante niegan que tenga una independencia científica lo que corresponde negar su independencia en el fondo. Con esta doctrina se llega a la conclusión de que debido a los principios mezclados que comunican a los principales capítulos del derecho financiero que tienen su principio en el derecho monetario, el derecho presupuestario, el derecho crediticio, sin embargo acentúa que se salva de esta composición conceptual de derecho tributario, refiriéndose al derecho tributario material.

  • Corriente autonomista: es respaldada por Mario Pugliese, Myrbach y Rheinfeld, quienes mantienen que los conflictos legales que brotan de la acción financiera del estado se solucionan a través de principios propios de perfil unitario, también indican que el derecho financiero tiene significativas ramas reglamentarias como son el derecho tributario material que posee una reconocida y definida independencia y que los asuntos impositivos propios del derecho tributario no son sino una parte del universo que concede la acción financiera del estado.

Gracias al origen histórico del derecho financiero muchas entidades públicas que pueden beneficiarse del trabajo que realiza esta disciplina, con el pasar de los años esta rama se ha ido perfeccionando y sus funciones son cada vez más eficaces.