Concepto de De la Fisiocracia al Liberalismo Económico

Mientras se desarrollaba el Antiguo Régimen, específicamente en el siglo XVII, se atribuyó la política económica mercantilista. Este sistema planteaba que el fundamento de la riqueza de un país residía en la acumulación de , que debían conseguirse por medio del comercio. Es por esto, que el Estado debía regir la economía y promover el comercio, induciendo las ventas, obstaculizando las compras de productos extranjeros y obteniendo que colonias comprasen y vendiesen sus productos con privilegios a la ciudad. En el siglo XVIII nacieron nuevas políticas económicas, tales como la fisiocracia y el liberalismo económico, que apartaron al mercantilismo.

De la Fisiocracia al Liberalismo Económico

La fisiocracia fue una escuela de ideas económicas del siglo XVII, instituida por Anne Robert Jacques, Pierre Samuel du Pont de Nemours y François Quesnay en Francia. Planteaban la existencia de una legislación natural por la cual el buen manejo del sistema económico estaría afianzado sin la intervención del estado. Su disciplina se resume en la expresión laissez faire, es decir, dejen hacer. El origen de la palabra fisiocracia procede del griego y se define como gobierno de la naturaleza, al tener en cuenta los fisiócratas que las normas humanas debían estar en conformidad con las legislaciones de la naturaleza.

La fisiocracia está vinculada con el planteamiento de que solo en las acciones agrícolas, la naturaleza permite que el producto alcanzado sea mayor que los recursos empleados en la producción, originándose así un excedente económico. Denominaron como estériles el trabajo manufacturero o del comercio donde la incautación sería apta para restablecer los recursos utilizados. La fisiocracia se origina como una reacción de forma intelectual a la común idea de la vida intervencionista del pensamiento mercantilista. Reiteraban que la intervención de mediadores en diferentes fases del proceso de la producción de bienes tiende a reducir el grado de obtención económico.

El liberalismo económico es la disciplina económica desarrollada en el periodo de la ilustración, desde la segunda parte del siglo XVII hasta el comienzo de la Revolución Francesa, instaurada de manera completa por Adam Smith exigiendo la mínima interferencia del Estado en la economía del siglo XIX. Frecuentemente, se resume en los términos franceses laissez faire, laissez passer, es decir, deben hacer, dejen pasar, que no obstante es la expresión de la fisiocracia, un planteamiento económico precedente. Contiene un sistema de diversas políticas económicas como la libertad de circulación, basándose en la economía de mercado y la propiedad privada.

Desde el inicio, burguesía y proletariado se afianzaron en contra de la casta aristocrática, descendiente del sistema feudal del Medioevo, que incluía el poder en los pueblos europeos del Antiguo Régimen. No obstante, con la aparición de los sistemas liberales en el siglo XIX, el problema entre los intereses de burgueses y proletariados se hizo presente. Los intereses del proletariado se manifestaron en el desarrollo de la ideología obrera y en las diferentes teorías sociales, es decir, el socialismo utópico, anarquismo y el marxismo, que deseaban cambiar la sociedad o a reemplazarla por otra nueva sin diferencias económicas.

El sistema económico liberal evolucionó a finales del siglo XVIII, el desarrollo de los mercados mundiales de bienes y de elementos de producción, hizo que los planteamientos del liberalismo generarán apoyo entre los comerciantes, industriales y los inversionistas. Los gobiernos influenciados por estos grupos fueron tomando medidas económicas liberales, se aprobó el libre movimiento de productos, trabajadores y de capital, permitiendo su circulación dentro y fuera de Europa.