Concepto de Hecho Ajeno

Dentro de las ciencias jurídicas el hecho ajeno también conocido como responsabilidad por hecho de otro, representa la responsabilidad civil que posee una persona por los actos realizados por aquellas personas de quienes se debe responder. La persona que causa el daño y quién ha de responder frente al perjudicado no son coincidentes.

Hecho Ajeno

Asimismo, según el derecho procesal la responsabilidad por hecho ajeno tiene representación subjetiva y se funda en una "presunción de culpa" de las personas que teniendo autoridad de elección o de guarda sobre otras, proceden descuidadamente permitiendo o dando ocasión a que estas últimas perjudiquen a terceros. Un dato importante en este tema, es que no hay responsabilidad cuando quienes hayan de responder por otro "comprueben que utilizaron toda la actividad de un buen padre de familia para advertir el daño".

Es necesario indicar que según el artículo 1903 CC los supuestos de responsabilidad por hecho ajeno pueden conllevar que el requerimiento de responsabilidad civil reincida sobre las siguientes personas:

  • Los tutores, respecto de los perjuicios producidos por los menores o impedidos que se encuentren bajo su potestad y residan en su compañía.
  • Los padres, respecto de los deterioros ocasionados por los hijos que se encuentren bajo su guarda.
  • El Estado, cuando obra por intervención de un empleado especial.
  • Otros posibles supuestos de responsabilidad por hecho ajeno.
  • Los pedagogos o graduados de determinados centros docentes.
  • Los negociantes o empresarios, respecto de los daños producidos por sus empleados o dependientes en el servicio o con ocasión de sus ocupaciones.

Según todas las consideraciones expresadas en este texto, queda comprendido que las responsabilidades complejas por Hecho Ajeno, suceden cuando la persona que se encuentra sometida a la guarda, inspección, cuidado o subordinación del civilmente responsable, realiza un hecho ilegal. Por lo tanto, existen dos clases de personas responsables: el empleado material del perjuicio por el hecho inicuo propio y el civilmente responsable por el daño ocasionado por la persona sometida a su subordinación. El civilmente responsable tiene ejercicio de regreso contra quien realizó el hecho ilegal, siempre que sea atribuible; puede reclamarle al empleado material del daño el valor de la reparación que deba a la víctima. Esta norma no es absoluta, por cuanto existen determinadas excepciones.