Concepto de Monarcómacos

Los denominados monarcómacos, fueron un grupo de liberalistas que se alzaron contra el absolutismo real que surgió a finales del siglo XVI, en Europa Occidental. En la segunda mitad del siglo XVI estuvieron activos. Los participantes más conocidos entre los que señalamos monarcómacos se originaron en el seno protestante francés luego de la matanza de San Bartolomé, entre ellos están, Philippe Duplessis-Mornay, François Hotman y Teodoro de Beza. Otros tenían una postura semejante, pero con aspectos diferentes, contraponiendose sobre el reinado de María Tudor, tales como George Buchanan, John Knox, Christopher Goodman y John Ponet


Después de la matanza de la noche de San Bartolomé, el partido reformista ocasionó numerosas obras políticas. En unión a la argumentación constitucionalista se puede hallar una nueva línea de justificación del regimiento del poder regio, basada en principios filosóficos políticos que se describen en dos ideas:

  • Los reyes fueron formados por la sociedad para su servicio.
  • Debe ser la sociedad la que especifique la función regia y controle su desempeño.

Los títulos más recalcados de esta línea filosófica son:

  • El derecho de los magistrados, de Théodore de Bèze.

  • El político, autor anónimo.

  • El despertador de los franceses y de sus vecinos, autor anónimo.

  • Los discursos políticos, autor anónimo.

  • El toque de rebato, autor anónimo.

  • El Alegato contra los tiranos (Vindiciae contra tyrannos).


  • Esta línea, define que la legalidad del recurso a las armas frente al atacante injusto, pero plantea la resistencia como un derecho constitucional, limitado y defensivo de la sociedad, que no puede desempeñar todo el pueblo, sino solamente por los jefes del mismo. El rey cede al poder en virtud de un tratado con el jefe legal del territorio, de manera que la soberanía permanece en este último, así como el derecho de destituir al monarca en los asuntos en el incumpla el tratado.

    Los de Vindiciae contra tyrannos es la obra más emblemática y pública por la producción de monarcómacos. En la obra, Philippe Duplesis-Mornay emplea a la realidad francesa el doble tratado que se daba en el ofrecimiento de los reyes de la sociedad Israelita:

    • El primer tratado es entre Dios, el rey y la sociedad. Se presenta un contrato religioso, denominado alianza o foedus, de Dios con la sociedad, por medio de su cabeza, el rey, en virtud del cual la sociedad se transforma en pueblo de Dios, en Iglesia. El rey tiene como compromiso mantener al pueblo dentro de la ley de Dios. La población mantiene el derecho a oponerse y a destituirlo si se separa de dicha ley. En este contexto, los magistrados intermedios podrían accionar en nombre del pueblo para ejecutar el tiranicidio.

    • El segundo tratado es político, entre el rey y la población. El pueblo forma la representación del rey y se responsabiliza a cumplirle con la condición de que rija con justicia y busque el bien público en general. Las leyes son fundadas por el pueblo y están sobre los reyes; estos deben obedecerlas y administrarlas, y no las pueden cambiar sin la aprobación del pueblo. Si el rey vulnera sus funciones, el pueblo queda separado de su obligación de acatamiento y puede resistirse.

    Duplessis-Mornay diferencia dos maneras de resistencia en función de las dos clases existentes de tiranos:

    • El tirano sin título de gobernador, que alcanza al trono despojando el poder. El ciudadano privado no tiene ninguna compromiso de obediencia y puede incluso matar al tirano.

    • El tirano por práctica, el monarca legal que incumple el tratado. La resistencia corresponde al pueblo, pero el tiranicidio solo puede ser ejecutado por los jefes del pueblo, denominados tutores, controladores o éforos.