Concepto de Nacionalismo

El nacionalismo es una doctrina filosòfica y política, basada en el principio de que cada país tiene derecho a constituir su Estado, para desarrollar ideales con pretensiones sociales, económicas y culturales, construyendo así una nación independiente. Promueve como valores: el bienestar, la conservación de los rasgos de identidad, la autonomía, la libertad, la Soberanìa, la defensa y lealtad a la respetada nación patria. Se interpreta ante todo, mediante el sentimiento de comunidad en una nación, procedente de sus orígenes, religión, idioma e intereses comunes.

nacionalismo

El nacionalismo es una corriente de pensamiento que defiende a un país o una región por encima de cualquier cosa, incluso más allá de las personas, cobró importancia a finales del siglo XVIII y alcanzó su esplendor en el siglo XX. Esta doctrina, es un movimiento sociopolítico que se basa en un nivel superior de conciencia e identificación con la realidad histórica de una nación; como tal el nacionalismo argumenta sus ideas, en la convicción de que si existen algunas características generales en una comunidad nacional o supranacional, debido a lo cual se empeña en legitimarlas y moldearlas políticamente.

Con antecedentes en la Edad Media, sobre todo en las monarquías radicales, a raíz de la Revoluciòn Francesa nace el nacionalismo moderno, en conjunto con la plenitud de la burguesía industrial.
Tiempo después, la lucha frente a un ejército invasor durante las guerras napoleónicas y el anhelo de independencia en América, otorgaron al nacionalismo un renovado impulso. En el siglo XIX, declararon tanto la burguesía como el nacionalismo, que unidos triunfarían en las integraciones italiana y alemana.

En el siglo XX, el nacionalismo tuvo grandes momentos: el nacimiento de ideas nacionalistas en contribución con los juicios racistas, en Alemania el nacionalsocialismo, en Italia el fascismo y en Japón el imperialismo japonés; sin dejar a un lado los de países colonizados después de la segunda guerra mundial, así como los que actualmente se observan en países que se oponen a las formas neocoloniales de las potencias económicas del mundo. El nacionalismo se funda en la idea de nación como órgano geopolítico, social y cultural superior a todo tipo de gobierno o Estado. No hay gobernador o comisionado político que sea superior a la misma, por lo que siempre debe ser respetada y enaltecida en las proezas históricas, en las costumbres y en los símbolos patrios.

Por ello, el nacionalismo parte naturalmente de la delimitación geográfica de un territorio, que puede ser modificada por guerras o conquistas que aumentan el sentimiento hacia los espacios perdidos, el cual se fortalece en los valores de la población que forma o formó parte de ese territorio. Así, el nacionalismo no sólo enaltece el espacio geográfico, sino la pertenencia que la población del mismo ha desarrollado con el tiempo. Esta idea de “sensibilidad nacionalista”, se relaciona con el nacionalismo por ser una doctrina; en tanto el nacionalismo se asume como una idea de unión entre Estado y Nación, entendiendo que la nación es la base del Estado y que esta debe poseer uno.

En la mayoría de los casos, el nacionalismo es influyente en aquellas regiones que tienen tradiciones populares y una cultura propia muy enraizada entre sus gentes, lo que les permite desarrollar una identidad propia dentro del conjunto de habitantes del país. Aunque, este suele ser fuente de conflictos cuando el sentimiento nacionalista, se convierte en el transgresor del modelo jurídico- territorial en el cual se encuentra sitiado. Los nacionalismos de carácter independentista defienden sus ambiciones, afirmando que su cultura es víctima de represión y que tanto la misma como sus derechos, son tiranizados por un grupo.

Existen varios tipos de nacionalismo, por ejemplo: el nacionalismo apasionado, el nacionalismo étnico o cultural, el nacionalismo místico, el nacionalismo cívico o independiente, el nacionalismo económico, el nacionalismo de izquierda, el nacionalismo trivial-banal, el nacionalismo musical, el nacionalismo centrípeto o unificador, el nacionalismo centrífugo o disgregador, el nacionalismo de tercera generación, etc.