Concepto de Filosofía Positiva

La filosofía positiva o positivismo, es un razonamiento ideológico que define a la comprensión real, como un conocimiento científico y que tal instrucción sólo puede originarse de la comprobación de las suposiciones a través del método científico . Fue una de las más importantes corrientes ontológicas difundidas en Europa a finales del siglo XIX y comienzos del XX, obtuvo importancia en la denominada Discusión Epistemológica, desarrollada entre los delegados de las ciencias naturales y los de las doctrinas del alma o disciplinas humanas.

La Filosofía Positiva

Esta filosofía no reconoce como efectivos científicamente otros conocimientos, que no procedan de la experiencia, desechando por tanto, cualquier concepto a priori y toda idea general y absoluta. El hecho es la única verdad científica, el conocimiento, la inducción y las técnicas particulares de la ciencia . En su parte negativa, el positivismo niega la existencia de lo ideal, de los principios totales y necesarios de la lógica. Catalogado como un sistema religioso, el positivismo es la devoción de la humanidad como ser absoluto y singular o sencillo.

El término positivismo fue utilizado inicialmente por el filósofo y matemático francés del siglo XIX Auguste Comte , pero algunas de las nociones positivistas se atribuyen al intelectual británico David Hume, también a Saint-Simón y al pensador alemán Immanuel Kant. Comte seleccionó la palabra positivismo , sobre la idea de que indicaba la real tendencia constructiva que él exigió para la cualidad teórica de la doctrina. En general, se interesó por la reestructuración de la vida social para el bienestar de la humanidad, por medio del conocimiento científico y por el control de las fuerzas naturales.

Los dos factores principales del positivismo son la filosofía y el gobierno (la conducta individual y social), que fueron más tarde reunidos por Comte en un todo, bajo la concepción de una creencia, en la cual la humanidad era el objeto del ritual.
Cantidad de alumnos de Comte se negaron a aceptar este desarrollo religioso de su pensamiento, porque parecía impugnar la ideología positivista original. Muchos de los ideales de Comte fueron adaptados y desarrollados por los intelectuales sociales británicos John Stuart Mill y Herbert Spencer, también por el filósofo y físico austriaco Ernst Mach.

Características de la filosofía positiva:

  • La filosofía positiva como un tipo de cultura particular del último estado de la sociedad, se define como una contradicción a la ideología negativa y crítica de Rousseau y Voltaire, a la cual Comte asigna los malestares de la anarquía y la inestabilidad social que determinan al período post-revolucionario.
  • La palabra positivo hace referencia a lo verdadero, o sea a lo extraordinario conferido al sujeto. Lo cierto siempre se opone a todo lo básico, descartando la búsqueda de características ocultas.
  • Lo positivo presenta las características de ser práctico, verdadero, concreto, provechoso y relativo (no relativista) en cuanto a no aceptar nada absoluto.

La filosofía positiva ha intentado organizar las ciencias surgidas unitariamente como bifurcaciones de una línea que, progresivamente forman una continua en la cual, el crecimiento de cada una determina el origen de la ciencia sucesiva. Comte divide a los saberes en cinco: astronomía, física, química, fisiología y física social o sociología; niega como ciencia a la psicología y a la economía e igualmente ve a las matemáticas, como un mecanismo e instrumento previo, no como un conocimiento teórico.

El propósito de las ciencias es el dominio, la observación de la naturaleza y la sociedad; por otro lado, la búsqueda de estabilidad entre los fenómenos infiere en la elaboración de leyes que permitan vaticinar el futuro, fase previa a todo control. Proveniente de la fisiología, la sociología, como perfección del espíritu positivo, se ocupará del estudio de los hechos sociales y de sus normas como vía para demostrar el progreso de toda la humanidad y beneficiar una evolución inspeccionada de la sociedad, que descarte su cambio descontrolado.