Concepto de Ginecología

Ginecología es la rama de la medicina que se encarga del estudio especializado del sistema reproductor femenino y engloba su anatomía, fisiología y fisiopatología, así como la determinación y tratamiento médico quirúrgico de sus diversos trastornos. En términos etimológicos ginecología viene a definirse como la ciencia de las féminas o mujeres, casi todos los ginecólogos modernos también son obstetras.

Ginecología

Históricamente el kahun es el texto médico antiguo que trata sobre las enfermedades de la mujer, quejas ginecológicas, fertilidad, el embarazo y la concepción, el texto se divide en treinta y cuatro secciones, cada sección trata de un problema específico que contiene el diagnóstico y tratamiento, los tratamientos son no quirúrgicos por lo que comprende la aplicación de medicamentos a la parte del cuerpo afectada o vía oral. El útero es a veces visto como la fuente de las quejas que se manifiestan en otras partes del cuerpo.

El corpus hipocrático contiene varios tratados ginecológicos que datan del siglo IV y V, Aristóteles es otra fuente fuerte de textos de medicina con sus descripciones de la biología del cuerpo humano.

En algunos países, las mujeres deben ver primero un médico general antes de ver un ginecólogo, si su condición requiere una formación, el conocimiento, intervención quirúrgica o el equipo especializado se hace una referencia del paciente a un ginecológico. Al igual que en toda la medicina las principales herramientas de diagnóstico son la historia clínica y el examen. La revisión ginecológica es bastante íntima, más que un examen físico de rutina y requiere de instrumentación única como el espéculo.

Por su parte la obstetricia es la ciencia médico quirúrgica que se ocupa de la investigación, observación y cuidado de la gestación durante todas sus etapas: embarazo, parto y puerperio, además de ocuparse de la detección y tratamiento temprano de las diversas complicaciones que se pudieran presentar en dicho periodo, para salvaguardar la salud materna y fetal. Etimológicamente deriva del término obstrare (ponerse en espera), y surgió mucho antes que la ginecología según los registros antiguos.

obstetricia

Antes del siglo XVIII el cuidado de las mujeres embarazadas en Europa se limitaba exclusivamente a las mujeres y se excluía a los hombres, la futura madre podría invitar amigos cercanos y miembros de la familia femeninos a su casa para hacerle compañía, las parteras gestionaban todos los aspectos del trabajo de parto, la presencia de médicos y cirujanos era muy rara y solo se producía cuando surgía una complicación grave y la partera había agotado todas las herramientas.

El siglo XVIII marcó el comienzo de muchos avances en Europa para la obstetricia, estos se dieron en el conocimiento principal de la fisiología del embarazo y el parto, a finales del siglo los profesionales médicos comenzaron a comprender la anatomía del útero y los cambios fisiológicos que se producen durante el parto. La introducción de fórceps también tuvo lugar durante el siglo XVIII, todos estos avances médicos eran una palanca para la introducción de los hombres en una arena administrada y dirigida por mujeres.

Muchas parteras de la época, amargamente se opusieron a la participación de los hombres en el parto. Algunos practicantes masculinos también se opusieron a la participación de los médicos como ellos en la obstetricia e incluso se llegó a decir que los hombres parteras solo llevan a cabo la obstetricia para satisfacer una perversa satisfacción erótica, los comadrones argumentaron que su participación en la obstetricia fue mejorar el proceso de parto.

Se esperaba que la obstetricia continuará creciendo pero ocurrió lo contrario, entró en una fase de estancamiento durante el siglo XIX debido al rechazo que existía por parte de la comunidad médica que consideraba el trabajo de parto como impropio de caballeros y se negaron a tener nada que ver con el parto en su conjunto.