Concepto de Delegación de Autoridad

Dentro del campo administrativo, se define como delegación de autoridad, al proceso mediante el cual un superior cede algo de su poder y compromisos a uno o varios de sus subalternos, para encargar labores y ocuparse de asuntos que requieren su dedicación. Es uno de los recursos esenciales en el desarrollo de cualquier tipo de gestión, que se aplica en las organizaciones para reforzar el control interno, a través de los escogidos que vigilan las tareas y toman las decisiones a implementarse.

Delegación de Autoridad

Existen entre los tipos de delegación, dos modelos que se diferencian entre sí, dependiendo de si son tareas específicas o totales:
  • Total: se origina cuando un directivo escoge a una persona para transferir por completo la autoridad que tiene sobre un departamento o empresa, a fin de que siendo su representante, tome decisiones, lleve a cabo actividades y vele por el desempeño de los objetivos establecidos. De esta manera, el gerente elige a dicha persona para que lo reemplace plena y absolutamente.
  • Tareas específicas: de igual forma puede suceder que la delegación de mando se produzca de una forma parcial y en vez de entregar totalmente las funciones y competencias de la gerencia, se transfiera simplemente algunas labores concretas. Sin embargo, aun cuando este encargo sea limitado, para desarrollar una tarea en específico, implica obligatoriamente que el directivo le ha otorgado a la persona elegida una facultad plena, igualmente libertad para asumirla y efectuarla.

Características de la Delegación de Autoridad

  • Aunque el director ceda sus funciones y ocupaciones total o relativamente a otra persona, él sigue siendo el causante de los resultados que se originen de las actuaciones del elegido, puesto que a pesar de que comisione a otro sujeto, es el directivo el responsable visible de cualquier operación.
  • Así mismo, con respecto al individuo o individuos que han sido escogidos para traspasar funciones precisas e inclusive integrales, por más libertad y autoridad que les hayan sido adjudicadas, constantemente y en todo momento deben tener presente el deber u obligación que tienen, de rendir cuentas y de informar al gerente que se las ha delegado, bien sea de forma periódica o si el mismo lo exige en un determinado momento de la práctica de delegación.
  • Tomando en cuenta estos dos aspectos, se puede inferir cómo este procedimientos administrativos, a pesar de suponer que el directivo otorga parte de su autoridad y autonomía para actuar dentro del proceso, en ningún caso la delegación de dicha potestad significa el abandono total de la gestión, siendo por el contrario responsable de la misma en todo momento. Igualmente la persona escogida nunca relegará al ejecutivo, sino más bien siempre y bajo cualquier situación está sujeta a él y es a quien debe consultar cualquier evento.

Ventajas de la Delegación de Autoridad


Dentro de ellas se destacan las que indican directamente los asuntos laborales y personales que se observan fortalecidos, tanto en el ejecutivo como en los empleados:
  • Primeramente, la delegación de autoridad se interpreta como un ahorro de tiempo, que por supuesto tiene varias implicaciones en el desempeño eficiente y eficaz de la gestión.
  • En tal sentido, al tener más tiempo y menos cargas, el encargado puede ejercer funciones más gerenciales, dirigidas a la toma de decisiones en torno a la inversión o progreso de la empresa, por tanto se puede afirmar también que la delegación de autoridad, a la larga implica igualmente la consolidación de capacidades administrativas por parte del directivo.
  • El o los escogidos, se ven favorecidos por este engranaje, ya que en la medida en que advierten que han sido elegidos para consignar en ellos parte del poder o mando del superior, se sienten más comprometidos y estimulados. En consecuencia, la delegación de autoridad es un proceso que promueve la participación y la motivación en el grupo humano de una organización o departamento.