Concepto de Escándalo Watergate

El Escándalo de Watergate, fue un escándalo político que significó la revelación de una serie de actos ilegales sobre la gestión del presidente Richard Nixon, durante la campaña electoral de 1972 y propició la única dimisión en la historia de un mandatario de Estados Unidos. Precisamente el 17 de junio de ese año, surge este desorden Estatal, que ha sido considerado el más complejo del país norteamericano, comenzó con la detención de cinco hombres que irrumpieron en el complejo Watergate del Partido Demócrata.

Escándalo Watergate

La noticia se dio a conocer de la siguiente manera: “Cinco hombres, uno de los cuales dijo ser un antiguo trabajador de la CIA, fueron capturados ayer sábado a las 2.30 am, cuando pretendían efectuar lo que las autoridades han definido como un plan ideado para espiar las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata en Washington”. Tal cual fue publicada sin más comentarios el 18 de junio de 1972 por el diario The Washington Post, pero sólo algunos lectores le dieron importancia, aun así resultó un terrible problema a pocos metros de la redacción y de forma concreta para el Despacho Oval de un presidente, el de Richard Nixon, quien al parecer sabía mucho sobre el tema.

De esta manera se inicia el caso Watergate, un escándalo que produjo la única renuncia de un gobernante estadounidense en menos de cuatro meses. Por un dramático incidente que se convirtió en exclusiva, dos incógnitos periodistas muy jóvenes Bob Woodward y Carl Bernstein, tendieron los pliegos de papel impreso que pisaría el líder supremo de los Estados Unidos, cuando salió de la Casa Blanca por la puerta trasera. Nixon renunció a la presidencia de manera voluntaria antes de que sus compañeros del Partido Republicano tuvieran que entregarlo por los deplorables delitos cometidos, siendo la primera autoridad de la nación.

El escándalo Watergate, es un relato sobre la caída de Nixon a propósito de los descubrimientos de un diario, sobre un hecho que inauguró una nueva fase en cuanto a política occidental, exactamente la época del periodismo indagatorio, rastreador inmisericorde de corrupciones gubernamentales. El tema adquirió rápidamente un aspecto conspirativo, cuando se comprobó que los detenidos eran unos veteranos de la CIA, dedicados a labores desestabilizadoras contra presidentes extranjeros opuestos a los intereses de EEUU y se incrementó el supuesto de complot, cuando se descubrió que el superior de los detenidos era el director de seguridad de la comisión encargada de trabajar en la reelección del presidente del Partido Republicano, Richard Nixon, que debía ocurrir en el mes de noviembre próximo.

Los cargos imputados contra los cinco agentes eran por robo y por tratar de husmear en las conversaciones del Partido Demócrata, estancandose de esta forma las labores policiales y la parte más alta del poder intentó echarle tierra a la situación. No obstante, los medios de comunicación tomaron el caso y fueron ellos los que descifraron el enigma, en concreto fue el periódico Washington Post el medio que descubrió, que los cinco arrestados habían sido contratados por dos altos miembros del mismo comité para la ratificación del presidente.

Tiempo más tarde, comenzaron a recibir la ayuda de un informante anónimo adjunto a las altas esferas del mando central, al que se conoció como Garganta Profunda. Dicha fuente reveló en específico, que el grupo de espías detenidos habían procedido bajo la jefatura de dos consultores presidenciales y que sus actuaciones eran apoyadas por el propio Nixon, aunque de momento no tenía cómo probarlo. Por varios meses siguió suministrando información que tras ser constatada por los periodistas, fue continuamente divulgada para poner en evidencia a las autoridades.

En marzo del año 1974, fueron acusados oficialmente siete consejeros y altos agentes del espionaje; pero las indagaciones no se suspendieron ni por parte del FBI ni de la prensa, descubriéndose que el caso Watergate había sido una de las tantas acciones ilegales cometidas en el pasado, incluyendo engaños y sobornos, todas con el propósito de garantizar la reelección de Nixon.