Concepto de Motivación

La palabra motivación, describe la energía que impulsa a una persona hacia un medio determinado para satisfacer una necesidad, creando o incrementando con ello el debido estímulo para que lleve a la práctica una maniobra, en su defecto para que la abandone. Es un propulsor interno que conexiona mente y empeño en la conquista de un propósito, que vincula al sujeto con la intención que visualiza con frecuencia, para afirmarse a sí mismo, lo importante que es llevar a cabo ese esfuerzo tan esencial.


Motivación

De acuerdo al sentido que se le da al concepto desde el ámbito de la psicología y filosofía, la motivación se basa en aquellas cosas que llevan a una persona a ejecutar acciones y a mantener firme su voluntad hasta conseguir los objetivos planteados, la noción además se relaciona con el interés y este a su vez se conecta con la meta específica que se desea alcanzar. Por lo general, de forma natural, un individuo siente más motivación con el comienzo de un nuevo plan, que cuando lleva tiempo realizando la misma tarea diariamente.

La motivación, es una de las cuestiones psicológicas que se relacionan mucho con el crecimiento personal del ser humano, nunca es determinada como un rasgo particular, sino como una interacción de los individuos con la situación; por ello, la misma varía de una persona a otra y en un mismo sujeto puede cambiar según la realidad o el momento. Motivar a alguien de forma sencilla, se refiere a establecer un entorno en el que éste pueda satisfacer sus deseos, aportando su énfasis y sacrificios, de allí la importancia de que los gerentes de empresas dominen este tema, para que actúen intentando que los propósitos individuales concuerden lo más posible con los de la organización.

Una necesidad no saciada, es el punto de inicio en el proceso de motivación, la falta de algo en los individuos, constituye el primer capítulo en la cadena de eventos que dirigen a un tipo de conducta; una prioridad insatisfecha produce estrés (tensión física y psicológica) en la persona, obligándola a adoptar un comportamiento para satisfacer un requerimiento y en consecuencia, disminuir así la tensión.

Características de la Motivación

  • El entusiasmo: la pasión vigorizante de la motivación, comúnmente fluctúa entre el abandono o el letargo y la etapa de máxima alerta en la capacidad de respuesta. Muchos viven este tipo de situaciones a diario, por las mañanas se sienten incapaces de reaccionar y de actuar, pero poco a poco los motivos, hacen que la persona tome impulso para lograr sus objetivos.
  • La direccionalidad: este rasgo de la motivación, se refiere a la peculiaridad de cada acción y preferencias, corresponde a las variaciones en las clases de objetivos o de precedentes a los que una persona responde. Por ejemplo, un individuo realiza un largo recorrido porque necesita comprar comida para saciar el hambre o quizás lo haga, porque desea asistir a un concierto.
  • La versatilidad: la manera de actuar varía, según los individuos y de acuerdo a la situación del momento. Puede que se trate de un momento incidental, por ejemplo: me motiva ahora comprar esos zapatos; aunque tengo muchos, los quiero porque están de moda. O bien puede tratarse de una preferencia reflejada mediante la experiencia, ejemplo: la música es mi mayor motivación.
  • La constancia: si bien la versatilidad es una cualidad indiscutible, es también indudable que la emoción en las personas puede variar notablemente con respecto a la duración del tiempo en que persiste la motivación. Hay estados motivacionales que no duran mucho, estos son muy breves y están marcados por una fogosidad o una reacción exaltada, que surge de las emociones. En la parte opuesta se encuentran las actitudes constantes o acentuadas, en las que la motivación se mantiene.