Concepto de Prensa en Venezuela

La prensa nació en Venezuela con el Descubrimiento de América y ahora está presente en todo el territorio, plasmando en sus páginas a lo largo del tiempo la historia de regiones locales y del mundo, por ello es hoy uno de los medios de comunicación social más importante. Muchas veces se desconoce cómo fue su inicio, por eso es necesario ahondar un poco más sobre este valioso recurso informativo, señalando algunas características de su evolución y su influencia en la sociedad.

Prensa en Venezuela


En Venezuela el origen de la prensa proviene del año 1806, cuando arribó la primera imprenta a costas venezolanas traída por Francisco de Miranda, quien no logra descargarla debido al revés de la expedición que había planeado, con anhelos de libertad en el buque Leander y tuvo que regresar a Trinidad donde permaneció hasta el 24 de octubre de 1808. Tiempo después, Andrés Bello crea el primer periódico “la Gaceta de Caracas”, con duración muy corta debido al continuo cambio de artículos (patriotas- realistas) y desaparece oficialmente en 1822. Estaba constituido por cuatro páginas de doble columna, fue un medio informativo del gobierno colonial.

Debido a la época histórica en que la revista fue publicada, pasó por distintas etapas durante las que abarcó distintos ideales. En tal sentido, fue un recurso de la Capitanía General de Venezuela entre 1808 y 1810, después de la Junta de Caracas entre 1810 y 1811; desde 1811 a 1812 fue portavoz de la Primera República; después una herramienta de las intenciones realistas entre 1812 y 1813; otra vez un órgano republicano durante 1813 y 1814, sucediéndola otra etapa realista entre 1815 y 1821 y finalmente un periodo republicano desde la primera mitad de 1821 hasta su extinción en enero de 1822. De 1808 a 1814 recibió el nombre de Gazeta y a partir del año 1815, Gaceta.

Antes de llegar la Imprenta a Caracas en 1808, existieron imprentas de goma en esta ciudad y en ciertas provincias, llamadas “talleres de camino” y folletos manuscritos de índole informativo, en los que se avistó el germen periodístico, pero que no tenían el estilo de un periódico. La llegada formal de la imprenta a Venezuela estuvo precedida por trámites que entes de Caracas, convencidos de la significación que la prensa tenía en la vida de la colonia, efectuaron ante el gobierno español, solicitando la debida autorización. El 11 de diciembre de 1790, el Colegio de Abogados de Caracas presentó la petición formal para traer una rotativa, solicitud que llevó la rúbrica de los letrados Miguel José Sanz y Francisco Espejo entre otros y que fue rechazada, por considerar que no era propicio traer a Venezuela un instrumento tan riesgoso.

Aun así en 1793, se nombró una delegación integrada por los abogados José Domingo Cano, Miguel José Sanz y Carlos Garay; para analizar el tema desde el punto de vista económico, con el objeto de probar que una tipografía podía proporcionar utilidades comerciales. En el año de 1800, Nicolás Rodríguez del Toro, solicita nuevamente ante el ministro de Hacienda de España, el permiso para que el Consulado trajera una imprenta a Venezuela, pero el rey niega la solicitud, debido a los tiempos confusos de la colonia y a sucesos como la rebelión de José Leonardo Chirino en 1795 y el alzamiento de Gual y España en 1797.

En cuanto a los diarios, hay diferencias en relación al primero en ser editado, aunque se piensa que fue El Diario La Mañana publicado en 1841. Luego de la separación de la Gran Colombia en 1830, la prensa venezolana tuvo un gran avance y a principios del siglo pasado muchos de ellos ganaron prestigio como: el Impulso de Barquisimeto (1904), El Universal de Caracas (1909), Panorama de Maracaibo (1914), La Nación de San Cristóbal (1924), el Carabobeño de Valencia (1933), Últimas Noticias de Caracas (1941), el Nacional de Caracas (1943), Médano de Falcón (1951) y el Bolivarense (1957).