Concepto de Telègrafo

El telégrafo es un sistema de señales eléctricas con el fin de transmitir mensajes de textos codificados, por medio de líneas alámbricas o comunicaciones de radio. Este instrumento podía enviar mensajes a través de un sistema de cables, específicamente, a la velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, a la velocidad de la luz.

Telègrafo

No es sorprendente que cuando surgió el telégrafo lo consideraron el gran exterminador del tiempo y el espacio. Fue el primer aparato que permitió la comunicación instantánea a grandes distancias. También, fue el precursor de lo que actualmente se podría denominar la supercarretera de la información.

La tecnología necesaria para el telégrafo es anterior al descubrimiento de la electricidad. Muchos de los primeros inventores se dieron cuenta de que la electricidad podría utilizarse para enviar mensajes con solo variar el período en que la corriente se encendía o se apagaba. Las primeras versiones del telégrafo surgieron a finales del año 1700.

En las décadas de 1830 y 1840 comenzaron a funcionar sistemas telegráficos en Inglaterra y Estados Unidos. Samuel Morse fue el principal personaje de la creación del telégrafo en Estados Unidos. Su instrumento tenía una tecla para enviar los mensajes, un cable un receptor para marcar una cinta de papel según las ondas de la corriente eléctrica . Versiones posteriores le permitían al operador leer mensajes escuchando las pulsaciones del receptor, por lo que la cinta de papel ya no fue necesaria. Para simplificar la transmisión del mensaje, Morse desarrolló un código consistente en puntos y guiones que aún se utiliza.

La reacción de las personas ante un nuevo instrumento era una combinación de asombro y temor. Los cables de telégrafos tendidos entre los postres se llaman cables de luz. Las primeras oficinas de telégrafos colocaban sillas para que los individuos pudieran observar cómo se recibían los mensajes de ciudades distantes. Hubo quienes creyeron en el invento hasta que fueron al lugar de donde se envió el mensaje telegrafiado para comprobarlo con el original. Otros tenían miedo de que el flujo de electricidad que flotaba sobre ellos representara un peligro para la salud y preferían evitar pasar por debajo de los cables.

El telégrafo empezó a cambiar las comunicaciones casi al mismo tiempo que otro invento empezó a cambiar el sistema de transporte: el ferrocarril. De forma que, los cables del telégrafo corrían paralelamente a las líneas del tren, por lo que frecuentemente, los jefes de estación fueron los primeros telegrafistas.
Con el telégrafo se podía llevar un registro de las estaciones de tren y coordinar la compleja labor de enviar mercancías en tramos largos. Este ayudó al tren a llevar colonizadores a las fronteras y desempeñó un importante papel en la expansión de territorios.

La guerra siguió la dirección marcada por el telégrafo. Las tropas se movilizaron velozmente, por lo general en tren, siguiendo órdenes estratégicas y tácticas. La importancia del telégrafo para los propósitos fue evidente muchas veces durante la Guerra Civil .

Además, el telégrafo también incrementó la capacidad de los periódicos para transmitir noticias, ya que antes de este las noticias tardaban semana en llegar hasta la oficina de redacción. Con este invento y el sistema submarino de cable de Atlántico, inclusive de las noticias en Europa aparecían al día siguiente. Los editores de los periódicos se dieron cuenta rápidamente del potencial del nuevo instrumento y empezaron a usarlo con mucha frecuencia. Varios de ellos integraron la palabra “telégrafo” al nombre del periódico.