Concepto de Protección de Sistemas Eléctricos

Los métodos de protección en sistemas eléctrico, se diseñan para evitar el daño de equipos o instalaciones por causa de fallas sencillas que pueden complicarse y ocasionar problemas de gran magnitud, los cuales pueden extenderse de forma descontrolada. En el supuesto que un individuo esté involucrado activamente en la falla, el interruptor debe ejecutar la desconexión del paso de corriente eléctrica en un lapso muy corto de tiempo, para evitar daños graves o irreversibles.

Protección de Sistemas Eléctricos

Los mecanismos de protección de sistemas eléctricos, poseen también la función de separar (aislar) la falla o fuga dentro de la red eléctrica, con el propósito de evitar otros tipos de alteraciones y disminuir el daño del equipo donde se originó la falla, de igual manera reducir los riesgos de incendio y daños físicos tanto en las personas como en artefactos eléctricos domésticos o industriales. Deben por lo tanto, tener la capacidad rápida de respuesta en la pronta suspensión del servicio cuando algún dispositivo del sistema eléctrico, funciona de forma incorrecta o es afectado por un cortocircuito. Además, algunos de ellos tienen la función de señalar, describir y ubicar el tipo de falla.

Los objetivos fundamentales de la protección de sistemas se pueden resumir de la siguiente manera:

  • Regular y proteger continuamente el flujo de la corriente eléctrica, operando de forma vigilante con una efectividad del 100%.
  • Localización del origen de las fallas o fugas, a través de las señales que envían constantemente las distintas variables que detectan los dispositivos de control.
  • Reducir los agravantes de las fallas eléctricas.

La protección de sistemas eléctricos o redes, implica además de los dispositivos electromagnéticos (relés) a todos aquellos que permiten localizar, aislar y definir las distintas fallas. Así tenemos que, los principales artefactos que componen un equipo de protección son:

  • Batería de alimentación o condensador eléctrico: es el dispositivo que asegura la fluidez continua del abastecimiento eléctrico, que requiere el funcionamiento del aparato de protección. Es importante resaltar que, la alimentación del artefacto de protección no se puede realizar de forma directa, porque si se hace de esa manera, cualquier falla que deje sin alimentación a una subestación eléctrica de control o que ocasione una deficiente alimentación de la misma, dejaría también sin funcionamiento a todos los equipos de protección ubicados en el entorno. Lo que ocasionaría consecuencias de diversa índole, ya que es al producirse una falla, cuando el artefacto de protección debe funcionar de forma precisa y rápida.

  • Los transformadores de magnitudes para protección: son aquellos en los cuales, los desfases de los impulsos eléctricos o tensión eléctrica, son reflejados con una exactitud aceptable dentro de un transformador secundario. Los transformadores de magnitud duplican a escala disminuida en su homólogo, la magnitud del valor que lo abastece, buscando que la señal transmitida llegue apropiadamente a la protección, además, los enlaces secundarios se elaboran respetando el orden de los terminales, tomando en cuenta que algunas protecciones son sensibles a la señal enviada por los electrodos.


  • Los dispositivos de protección: son una derivación de los relés de medida, que gracias a su respuesta rápida y automática, posibilitan la agrupación y localización efectiva de las fallas. Estos artefactos, deben funcionar correctamente ante las siguientes exigencias: consumo adecuado y reducido, susceptibilidad, tener la cualidad de soportar cortocircuitos, determinar con precisión las distintas variables eléctricas e indicarlas mediante señales ópticas, posibilitar la transmisión a distancia de las variables medidas. El funcionamiento adecuado de los relés de protección es sumamente necesario, porque al sobrepasar o descender el valor de una medida en la actividad que ellos monitorean, se desconecta automáticamente el interruptor de potencia.


  • Dispositivos de interrupción automática: son los elementos que liberan o detienen el flujo eléctrico de un circuito en tensión, desconectandolo o generando la circulación de intensidad correcta. Su funcionamiento de apertura, es coordinado con el de otros dispositivos y también permiten aislar el punto de origen de la falla. Básicamente están conformados por: los conectores de control, los conductores principales, los conectores auxiliares y la cámara de extinción. Sus características principales son: la rápida separación de los contactos principales y la capacidad de interrumpir rápidamente el paso de corriente. Los interruptores automáticos, están literalmente asociados a los dispositivos electromagnéticos encargados de registrar los impulsos eléctricos, y según sean los valores descritos por los mismos lideran la actuación.