Concepto de Farmacoterapéutica

Es una actividad donde la cooperación es fundamental para el suministro correcto y responsable de la terapia farmacológica requerida por un paciente, que debe ser tratado individualmente. El propósito es solventar los problemas relacionados con los medicamentos para lograr los resultados de salud esperados y así preservar o mejorar la vitalidad del individuo. La farmacoterapéutica, se ocupa de estudiar las acciones y efectos de los medicamentos, analizando su composición bioquímica, basándose en los factores fisiológicos, microbiológicos e inmunológicos presentes en cada afección.

Farmacoterapéutica

No obstante, la “guía farmacoterapéutica o farmacológica”, es el instrumento de apoyo que facilita el mejor entendimiento de los compuestos orgánicos presentes en los medicamentos y la forma en que los mismos deben comportarse de acuerdo a cada enfermedad. La guía posee un listado de medicamentos que a su vez contienen informaciones de gran utilidad médica como: composición química, indicaciones, reciprocidades, efectos secundarios, presentación del fármaco, entre otras. El objetivo principal de éste manual, es básicamente contribuir a que los medicamentos prescritos sean los adecuados, asimismo que sean administrados correctamente con el debido respaldo de las garantías de seguridad sanitaria.

El progreso evidente de la farmacoterapéutica como disciplina de apoyo científico, es producto no sólo de un inventario medicamentoso más efectivo, diversificado, seguro, determinado y selectivo, sino también es el resultado de la utilización más lógica de la misma. Sin descartar que, otras disciplinas como la biofarmacia, la farmacogenética clínica, igualmente la farmacocinética y la farmacodinámica han facilitado la especificación individual del diseño de indicaciones dosificadas más exactas y con ello el empleo más eficaz y fiable de los medicamentos.

El procedimiento asistencial del paciente, abarca como ya sabemos la aplicación del tratamiento farmacológico adecuado y también una serie de acciones que engloban la manipulación correcta de los medicamentos, en tal sentido, es primordial asegurar la eficiencia terapéutica. Por tal motivo, el farmaceuta como responsable de la atención farmacéutica, está literalmente comprometido con este último propósito, asesorando de forma efectiva al paciente con respecto a todo lo relacionado con prescripciones facultativas relacionadas con la salud individual.

Manteniendo el mismo orden de ideas, es determinante mencionar que, la función de los distintos sistemas sanitarios modernos es muy importante y debe consistir en brindarle una asistencia médica de calidad oportuna al paciente, para lo cual es imprescindible la excelente y elogiable coordinación de todos los profesionales implicados. Es por ello que hoy día, los especialistas sanitarios en general deben trabajar en equipo. A ese respecto, es indiscutible que el farmaceuta forma parte de ese grupo de trabajo y hasta los momentos, casi siempre ha tenido muy poca interacción con el resto. La responsabilidad farmacoterapéutica debería darle más importancia a la función del farmaceuta, incluyéndose significativamente dentro del contexto global de la asistencia sanitaria, especialmente en la asistencia primaria.

Durante el desarrollo óptimo de todas las etapas de la cadena farmacoterapéutica, se analizan primordialmente la calidad del fármaco prescrito y sus efectos en el paciente. En ese sentido, el farmaceuta siendo una persona certificada y por ende facultada para indagar sobre los riesgos o reacciones secundarias y los beneficios que puedan tener los tratamientos farmacoterapéuticos, deber estar pendiente de las oportunidades reales de mejoría en la calidad de la farmacoterapia que recibe un individuo e identificar las que ocasionan morbilidad terapéutica de pacientes.

Las terapias medicamentosas pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Terapia curativa: es aquella en la que el tratamiento está dirigido a la eliminación total de todos los factores o elementos causantes de una afección determinada. Entre los medicamentos antimicrobianos que tienen un efecto curativo específico están los antibióticos.
  • Terapia paliativa o sintomática: es la orientada a facilitar específicamente el alivio de los síntomas del paciente, colaborando con su bienestar sin la intención de modificar el desarrollo natural de la patología. Los medicamentos analgésicos como el acetaminofén, la buscapina o la morfina tiene efectos paliativos.
  • Terapia de apoyo: por medio de la cual se busca mantener el equilibrio fisiológico y funcional del individuo, mientras se le prescribe un tratamiento absoluto o hasta que la capacidad orgánica del paciente inutilice el empleo de cualquier otro tipo de tratamiento. En esta clase de terapia se recurre mayormente a los barbitúricos, antihistamínicos, diuréticos, analgésicos, antihipertensivos, etc.
  • Terapia substitutiva: se aplica para estimular una sustancia que normalmente está presente en el organismo, pero que se encuentra abstraída o en niveles muy bajos debido a una enfermedad, al deterioro físico a una insuficiencia hereditaria, etc. Por ejemplo: las hormonas adrenocorticales, son empleadas en el tratamiento de la enfermedad de Addison (los valores de las glándulas suprarrenales se alteran cuando no producen suficientes hormonas).