Concepto de Teorías de la Cultura

La cultura, es el resultado de la combinación de cualidades, costumbres, creencias espirituales y atributos humanos, que a través del tiempo, se han mezclado como consecuencia de una serie de encuentros, intercambios sociales, económicos-políticos o afectivos que se han originado en regiones determinadas.

Teorías de la Cultura

Las distintas teorías culturales, conforman un grupo de principios científicos que, enuncian diversos conceptos acerca de las sociedades humanas, los cuales se han obtenido mediante las distintas ramas de la antropología. Se puede decir que, tanto en los avances antropológicos, como en muchas disciplinas de estudios científicos, particularmente en las ciencias sociales, se pueden apreciar una gran cantidad de planteamientos y métodos, todos ellos formulados con la intención de mejorar los conocimientos en materia cultural. Con la contrariedad de que algunos de ellos, han mostrado resultados dispersos y contrarios a los estudios realizados y a los procedimientos aplicados. Partiendo de la evolución geográfica-cultural y del pensamiento social de distintas regiones del planeta, se han propuesto una serie de principios teóricos sobre la cultura, los cuales son considerados como los principales modelos ideológicos culturales, entre los más importantes están:

  • El evolucionismo: planteado por Edward Taylor en la segunda mitad del siglo XIX, sostiene que la cultura en sus cambios constantes, varía de original a compuesta y que dicho proceso se va registrando a través del tiempo en forma sistemática. A partir de este prototipo antropológico, todas las culturas y comunidades se guían por códigos tradicionales que identifican su progresiva transformación, de igual forma mantiene que, los cambios culturales en su evolución, experimentan tres etapas: el salvajismo, la barbarie y la civilización. El salvajismo en tal sentido, es un estilo de vida que no ha evolucionado, fundamentado en la caza, la barbarie, se caracteriza por la creación de la agricultura, la utilización de los minerales y la llamada civilización por el surgimiento de la escritura. Edward Taylor también afirmaba que, los atributos culturales de un período no desaparecen de un todo, por eso en las comunidades que han progresado siempre se descubren rastros o indicios de épocas anteriores.
  • El particularismo: iniciándose el siglo XX decae la hipótesis evolucionista de Taylor. Franz Boas fue el pionero del particularismo, el antropólogo que objetó de forma directa la noción de que la cultura humana se guía por leyes tradicionales. El mismo, basó sus argumentos en la diversidad de cambios culturales para exponer que era algo precipitado, eso de afirmar severamente que existían leyes sociales universales o tradicionales. Totalmente opuesto a la visión evolucionista, sostiene que la clara disparidad entre los grupos sociales y las distintas culturas humanas, son consecuencia de los aspectos y atributos sociales-geográficos de cada región, asimismo, que no se pueden definir las similitudes y/o desigualdades culturales humanas, por medio de una serie de fases similares que se supone experimenta de forma uniforme cada comunidad a medida que va evolucionando. Para Boas, el deber ser de todo antropólogo, es recolectar, estudiar, describir y clasificar la mayor cantidad de situaciones sociales; es decir, aplicar el método científico.
  • El difusionismo: es el nuevo principio hipotético expuesto por Grafton Elliot Smith y Williams Halse Rivers. Ellos aseguran y mantienen que, las sociedades más desarrolladas en momentos históricos precisos, proporcionan a las demás civilizaciones sus rasgos culturales y que con el paso el tiempo, estos elementos característicos se van dispersando hacia otros pueblos, mediante un proceso de transmisión que se gestiona a través de los diferentes grupos sociales. Los antropólogos difusionistas afirman que, las culturas humanas son, una combinación casual de factores que se transfieren entre comunidades aledañas o apartadas. Por tal motivo, la base de las desigualdades y similitudes culturales humanas, no radica en lo espontáneo de las cualidades humanas, sino en la facilidad que tiene la sociedad para copiar o adquirir características culturales ajenas.
  • El funcionalismo: presentado por Bronislaw Malinoswski, basado en la hipótesis de que la característica principal de una cultura, es saciar alguna exigencia humana como: la alimentación, la obtención de beneficios, el descanso, la productividad, la seguridad, etc. Dichas necesidades básicas, son el punto de partida de las demás, la alimentación por ejemplo, origina el apoyo necesario para el cultivo. Los grupos sociales, poco a poco van creando las asociaciones y las regulaciones apropiadas para satisfacer cada una de las exigencias básicas. El intercambio cultural se lleva a cabo, cuando una asociación u organismo deja de cumplir con su objetivo. B, Malinowski, sostiene que cuando se detalle razonablemente el funcionamiento de las distintas asociaciones, es entonces cuando se habrá logrado conocer todo lo que es posible comprender sobre los grupos sociales.
  • El estructuralismo: entretanto los principios teóricos anteriores concentran sus estudios en los rasgos y/o acontecimientos sociales y culturales, el estructuralismo se encarga de indagar sobre las nociones expuestas en ambos. Con la pretensión de conocer, el conjunto de sistemas universales que describen las características primordiales de los variados grupos sociales. Por consiguiente, el estructuralismo toma como punto de referencia a la lingüística, en el cual Ferdinand de Saussure quien es su precursor; afirma que, la lengua facilita los estudios culturales a través de su sistema de símbolos, porque de una forma u otra logran interrelacionarse dentro de los grupos sociales, por ser el principal elemento comunicativo dentro de cualquier sociedad. En cambio, la antropología estructural de Claude Levi-Strauss se fundamenta en la siguiente hipótesis filosófica: después de las legislaciones culturales que rigen a cada sociedad, las cuales varían dependiendo de la región, existen una serie de sistemas de intercambio que se originan de las características psicológicas, dialécticas y gnoseológicas del intelecto humano.