Concepto de Capacidad Jurídica

Es la facultad que concede la ley sobre la posibilidad de estar sujeto a derechos y deberes. Se atribuye a toda persona física o natural desde su nacimiento, de acuerdo con lo estipulado respecto a este motivo. Sin embargo, el reconocimiento de dicha capacidad no significa que todo individuo pueda proceder con la misma efectividad jurídica. Es decir, la posibilidad de obtener derechos o de contraer responsabilidades no siempre se relaciona con la capacidad de ejercer aquéllos o de cumplir con las últimas.

Capacidad Jurídica

A la probabilidad de lograr ejercer o de cumplir con la capacidad jurídica que se requiere, se le conoce como capacidad de obrar, que a la vez se clasifica entre otras en: facultad delictual o de inculpación, que define a la medida que se debe aplicar para que la persona quede sujeta a cumplir con una obligación por haber incurrido en un hecho ilícito; facultad procesal, que es la medida que debe ser aplicada para que se produzcan los actos procesales permitidos y la facultad negocial o de ejercicio, que es aquella medida que se debe imponer para que se lleve a cabo la realización eficaz de convenios jurídicos legales en nombre propio. Los impedimentos que no permiten ejercer o disfrutar de la capacidad de obrar se les llaman incapacidad. Cuando un individuo de derecho menor de edad, que igualmente goza de capacidad jurídica debe realizar un acto jurídico que sólo pueden ejecutar mayores de edad, no podrá obrarlo él particularmente, sino que deberá realizarlo otra persona en su provecho.

La capacidad jurídica está enlazada con la voluntad, comprendiendo la misma como la facultad psíquica que tiene toda persona para decidir entre realizar o no un acto específico y está sometida al deseo y a la pretensión de realizar un acto u obra determinada.
Guarda una relación estrecha, con la legítima facultad que las personas tienen de elegir sin estar sometidas a restricciones, o sea libremente, sin ningún tipo de procedimientos causales ni exigencias.

En el Derecho Civil, se identifican dos niveles dentro de la capacidad jurídica: la facultad de goce, que es la capacidad que posee un individuo para tener derechos y deberes y la facultad de ejercicio, que se refiere al hecho de poder ejercer por sí mismo los derechos individuales y de asumir responsabilidades. Con frecuencia, la capacidad de derecho es atribuida como facultad de goce, por oposición a la facultad de ejercicio que también es conocida como la capacidad de hecho o capacidad jurídica como tal, en oposición a la facultad de obrar. La capacidad jurídica significa la posibilidad de que un derecho muy puntual logre establecerse en la memoria de determinados individuos. Incluye también los derechos civiles de grado patrimonial como por ejemplo: los derechos personales, los financiamientos, derechos intangibles, sucesorios y derechos familiares.

En el Derecho, se le llama capacidad a la habilidad de una persona que le permite actuar como titular en convenios jurídicos o bien a la habilidad de una persona natural que le permite conducirse por sí misma dentro de la vida civil. La primera es una facultad de derecho, la segunda siempre se refiere a aquella habilidad de una persona que está destinada a ejercerse, o sea a pasar de la aptitud al acto. Por lo general, hace referencia a la capacidad para llevar a cabo todo acto lícito.

La capacidad jurídica, es legalmente comparable con la personalidad: se debe ser obviamente una persona para gozar de capacidad. Por ello, algunos jurisconsultos han mezclado las acepciones, que realmente son distintas. De igual forma ocurre con la diferencia entre facultad de goce y de ejercicio que por cierto, una persona puede tener facultad de goce y no necesariamente capacidad de ejercicio, un ejemplo sencillo es el nasciturus, que se supone no ha nacido pero aún así goza de ciertos derechos.

Principios básicos que rigen a la capacidad jurídica:

  • Todo ser humano desde el instante en que nace con vida tiene capacidad jurídica.
  • La facultad de obrar atribuye a cualquier persona una capacidad jurídica, es decir todo individuo que posee la capacidad de tener voluntad propia para ejercer sus derechos hace suponer que tiene esos derechos.
  • La capacidad jurídica no atribuye a las personas la capacidad de obrar, o sea el hecho de que un individuo posea la aptitud que se requiere para ser titular de derechos y obligaciones no supone o no es un indicativo de que pueda ejercitarlos.
  • La capacidad jurídica significa tan solo, ser el titular de un derecho subjetivo que sirve para ejecutar actos jurídicos.
  • La capacidad es una norma y la incapacidad es una particularidad, es decir la capacidad jurídica siempre se supone o se atribuye, mientras que la incapacidad debe certificarse.