Concepto de Fuentes de Producción del Derecho Romano

Son aquellos documentos que sirven de base para elaborar las normas jurídicas y están compuestos principalmente por el Derecho no Escrito, consuetudinario, y el derecho escrito. Hace especial referencia a los hechos o actos jurídicos que tienen como función la creación, reforma, anulación o derogación de los preceptos o leyes contenidos en un reglamento jurídico. Principio teórico que identifica a la ley, a las regulaciones o a la costumbre como fuentes de producción del derecho.

Fuentes de Producción del Derecho Romano

Cuando los jurisconsultos emplean la expresión “fuentes del Derecho” sin ninguna otra descripción, por lo general están refiriéndose a las fuentes de producción del Derecho. En tal sentido, las fuentes del Derecho son los distintos procedimientos a los que un sistema jurídico asigna la facultad de elaborar leyes o reglamentos, donde la producción de normas, en ocasiones tiende a confundirse con las fuentes de conocimiento. Ahora bien, al definir la costumbre, la diferencia entre fuentes de conocimiento y fuentes de producción ha resultado menos compleja de entender, pues el Derecho escrito es producido mediante textos legales cuya divulgación es normalmente un requisito indispensable para que entren en vigencia y puedan ser cumplidos. En definitiva, la interpretación de la expresión “fuentes del Derecho” mayormente aceptada por los principios del Derecho, es la que se conoce como fuentes de producción.

En el proceso de producción de las leyes o normativas se deben distinguir por lo menos cuatro aspectos fundamentales:

  • La potestad normativa prescriptiva: es la facultad que reposa en cualquier sistema jurídico básico, un tipo de estructura que existe siempre y cuando los miembros que la constituyen acepten someterse a su “jurisdicción” y seguir sus lineamientos, dejando de lado sus propios criterios sobre lo que la ley debería prescribir. Es la autoridad facultada de poder para crear preceptos legales.
  • La sesión o acto legal de contenido prescriptivo: es una asamblea que se basa en la implementación de reglamentos o normas en cualquier grupo u organización social. Es el procedimiento más moderno del derecho, que además, otorga fuerza de ley a las regulaciones emitidas por los órganos del Estado, principalmente a las prescritas por los órganos legislativos y que implementan como ley las decisiones de una determinada clase social que anhela el poder.
  • Los preceptos normativos: que resultan del acto legal, que no es otra cosa que un conjunto de artículos legales. Se puede decir que, comprende documentos como normativas, regulaciones, estatutos técnicos, códigos de hábitos y ordenanzas. Las especificaciones que identifican y describen a los documentos normativos, se definen relacionando el tipo de documento y su contenido como una sola unidad.
  • La norma jurídica: en un sentido riguroso y preciso, es la aprobación del contenido prescriptivo de los preceptos legales después de ser analizados e interpretados, proceso mediante el cual también es factible obtener distintas acepciones desde una disposición normativa análoga, por lo que puede comprenderse que, cada uno de los preceptos contienen varias disposiciones jurídicas.
  • Los elementos principales de las fuentes de producción del derecho romano son: la potestad o autoridad y el acto normativo, que constituyen el proceso intrínseco de elaboración de cada norma, mientras que los preceptos normativos y las reglas constituyen el producto. La autoridad normativa y los distintos procedimientos, son los elementos primordiales que se requieren para que se produzca y promulgue de forma efectiva un texto normativo legal, que a su vez se clasificará en normas, artículos o disposiciones, etc.

Es importante mencionar que, a través el tiempo se ha logrado establecer varias clases de fuentes de producción, las que han sido agrupadas según los diferentes juicios taxonómicos. En tal sentido, es fácil encontrar entre las clasificaciones de mayor importancia: las fuentes escritas y no escritas, las llamadas fuentes-hecho y fuentes-acto, igualmente las fuentes legales y las históricas fuentes extra ordinem. El complejo dilema sobre estas fuentes, es sin duda una constante que ha ido trascendiendo en la Historia del Derecho, debido a que las fuentes productivas sólo son un sencillo manifiesto de la verdadera significación que posee su estructura legal, la misma que una sociedad otorga mediante sus diversos poderes sociales a la hora de producir reglamentos legales.

La producción jurídica, está igualmente controlada por normas que regulan su actividad productiva y se ocupan de designar:

  • Los organismos o individuos facultados u autorizados para producir las normas.
  • El proceso que establece las pautas que debe respetar el organismo competente, al cual ha sido atribuido la facultad productiva.
  • Los lineamientos de contenido que deben ser controlados a través de regulaciones específicas, o sea mediante normas que presiden el ámbito legal en que puede desarrollarse una competencia normativa.