Concepto de Prensa Inglesa

La prensa inglesa, refiere una continua lucha por la libertad de expresión, el llamado prototipo inglés en oposición al continental, tiene unas características propias. Por una parte, resultó fiel a la doctrina de los partidos políticos y en otro sentido, pensó en el servicio a los lectores, especialmente en el interés del que publicaba. Debido a sus informaciones ruidosas fue calificada de inestable; los primeros periódicos aparecen en 1620 con los “Corantos”, que se difundían en Londres por ser su mercado principal.

Prensa Inglesa

La llegada de la imprenta a Inglaterra, no produjo inicialmente ningún tipo de transformación social ni política, debido a dos puntos fundamentales: primero, pocas personas sabían leer y segundo, porque una publicación impresa era considerada en ese entonces una novedad algo riesgosa. Pese a ello, en el momento en que los editores comenzaron a penetrar en las disputas religiosas y políticas, Enrique VIII en el año 1529 impone un derecho de censura sobre la imprenta y publica el primer listado de libros prohibidos. Un año más tarde se establece también el mecanismo de licencias y solamente, podían publicar las personas que obtuvieron el permiso pertinente, que debía ser adjudicado por la autoridad habilitada para el caso.

Los principales impresores en satisfacer la progresiva exigencia de información fueron de origen holandés, pero al poco tiempo, los tipógrafos ingleses entraron al mundo de las noticias, inicialmente con la publicación de las transcripciones de Corantos y más tarde, proyectando sus propias informaciones. La primera etapa del periodismo británico, se caracterizó básicamente por la introducción del newsbook, una forma de presentación que persistió como estándar hasta 1655. La regularidad de las primeras publicaciones inglesas solía ser semanal, aunque los editores cambiaban la frecuencia de las publicaciones de acuerdo a la cantidad de noticias con las que contaban.

En el año 1620, se produjeron una serie de altibajos debido a la inestabilidad política del momento, por lo cual los periódicos acreditados tuvieron siempre una vida corta y bastante compleja e incluso algunas veces, se les prohibía dar informaciones extranjeras. En 1642, sobrevino un conflicto entre la Corona y el Parlamento que concluyó con la derogación de la censura, pero sólo duró dos años; aun así durante ese tiempo, apareció una gran variedad de publicaciones y una de las más eminentes fue el “Mercurius Britannicus”. Al contrario de los Corantos, contenía temas políticos internos, externos y sociales; pero dicho entorno editorial fue de nuevo coartado mediante la Licence Act (certificado de licencias), una ley que fue finalmente derogada en 1695 y con ella se extinguió por siempre el privilegio real. Las publicaciones además de septenarias como ya se mencionó, estaban conformadas por ocho páginas y tenían poca tirada.

La Edad Moderna inglesa, presenta expectativas distintas a las del resto de Europa, tanto en el espacio político como en el de la información impresa. Se establece un sistema de gobierno basado en una Asamblea moderada, con un aumento de las libertades y derechos fundamentales, de igual forma en cuanto a la prensa, la Guerra Civil vino a ser un aspecto que se asoció con la actividad comunicacional y luego, con la llamada “Revolución Gloriosa” de 1688 o más específicamente, con la abolición de la “Licensing Act”. Se decreta la libertad de expresión, primera ordenanza en la Historia del Periodismo; los periódicos y los delegados de los partidos principales tory (conservador) y whig (liberal), se puede entonces expresar con total libertad y desarrollan una actividad legal de difusión política y electoral, frente a sus adversarios.

La prensa inglesa ha sido señalada en infinidad de ocasiones como amarillista, hasta el punto de que existe un término riguroso para denominarla: tabloides; es de mencionar que, el contenido de las publicaciones presenta caracteres exclusivos en sus temáticas y empleo de imágenes. Entre ellos se mencionan: "The Sun", el periódico de mayor renombre en el Reino Unido y su dominical "News of the World", también el "Daily Mirror" y "Daily Express".