Concepto de Teorías de las Organizaciones

Las teorías de las organizaciones, son definidas como una serie de nociones y principios que detallan e interpretan los factores organizacionales, por ello, se adaptan o pueden aplicarse a cualquier circunstancia y momento. Sirven para esclarecer o conocer los fenómenos, también para comprender cómo funciona la organización y predecir o avistar su comportamiento futuro, para determinar las reacciones a controlar de los procesos que se produzcan en su estructura. Se perfeccionan mediante la experiencia e investigación, exponiendo una serie de hipótesis.

Teorías de las Organizaciones

Las teorías clásicas, describen a una organización como un sistema. La forma de concebir la estructura organizacional, se encuentra bastante dominada por los planteamientos antiguos de organizaciones como los de la institución militar y la eclesiástica típica, disciplinadas y categorizadas. Inicialmente, jamás hay que poner en duda, que cualquier organización debe ser honrada en cuanto a sus valores, creencias, normas de trabajo, hábitos y prácticas debido a que; de lo contrario, la misma perdería su identidad. Un asesor debe dedicarse a crear condiciones efectivas para que la empresa sea capaz de progresar, mediante la preparación que él pueda ofrecer.

Con el transcurrir de los años, se han desarrollado distintas teorías cuyo objeto es precisar el fundamento ideológico del hombre y la organización, a partir de diversos enfoques:
  • Teorías clásicas o racionalistas de Frederick W. Taylor: examinan los procesos beneficiosos, con el objeto de elevar la eficiencia y productividad, poniendo en práctica procedimientos y métodos para encauzar el rendimiento, a través de la simplificación de labores complejas en una serie de tareas simples. El hombre es un dispositivo en el artilugio de la eficacia y la productividad, impulsado por el temor a sentir hambre y por la exigencia del dinero para subsistir, por lo cual reacciona solamente ante una remuneración salarial.
  • Teorías de las relaciones humanas de Mayo y Lewin: debe lograrse la armonía dentro de la empresa, relacionando la productividad con la fortaleza interna de los trabajadores. Trata de interpretar los cambios del entorno en las empresas, revelando el significado de ciertos procesos sociales y analizando en especial, la influencia del ámbito de trabajo en el rendimiento y los accidentes laborales. El hombre es un ser sociable, reflexivo, cabal y con sentimientos, por tanto, todo individuo debe formar parte de un grupo, ser estimado; por supuesto ser tomado en cuenta, para que se sienta animado por el reconocimiento social y su pertenencia al grupo.
  • Teorías de la organización, vistas como el método abierto del factor funcional y autónomo: una sociedad es un sistema que se relaciona con el medio y, como estructura, está compuesta por distintos elementos que conservan entre sí un mínimo de colaboración para alcanzar metas comunes y propias, el hombre es ese factor utilitario e independiente que actúa en la organización.
  • Teoría de la gestión de Fayol: el ejemplar administrativo de Fayol, se apoya en tres aspectos principales: la distribución del trabajo, la obediencia, la autoridad, la armonía y jerarquía del mando, el centralismo, la ajustada remuneración, la seguridad del personal, el trabajo en equipo, la dinámica, el interés general, la implementación de un procedimiento administrativo y la presentación de los criterios técnicos, que deben encaminar la función administrativa. Para Fayol, la organización engloba únicamente la instauración de la estructura y de la forma, siendo en tal sentido, invariable y condicionada, define el hecho de administrar como: planificar, organizar, presidir, coordinar y controlar.
  • Teoría burocrática de Maximilian Weber: las sociedades son las que logran que la evolución de una empresa sea fructífera y en los procesos; la regla principal es la explicación de las funciones de la organización burocrática y para que se produzca una economía, es la certeza y exactitud, la suprema eficiencia con menos costos que parten de la productividad; por otro lado está, la sensatez para emplear trabajadores por sus actitudes y habilidades.