Concepto de Ambiente y Edificación (Arquitectura)

En arquitectura es el proceso para hacer frente a los parámetros ambientales que rodean elaborar los planes, programas, políticas, edificios. Los diseños deben considerar factores ambientales, además, puede aplicarse a las artes y las ciencias aplicadas que se ocupan de la creación de un entorno de diseño más amigable con la naturaleza. Los diseños abarcan áreas interdisciplinarias como la preservación, historia y la iluminación de diseño.

Ambiente y Edificación (Arquitectura)

Los primeros conceptos de diseños ambientales se centraron principalmente en la calefacción solar que comenzaron en la antigua Grecia alrededor del año 500 a.C, en ese momento la mayor parte de dicha nación había agotado sus suministros de madera como combustible, lo que lleva a los arquitectos a diseñar casas que capturan la energía solar. Los griegos entendían que la posición del sol varía a lo largo del año, estas casas fueron construidas con fachadas orientadas al sur que reciben poco sol en verano pero recibían el sol en pleno invierno. Esta disposición inteligente de edificios influyó en el uso del patrón de rejilla de ciudades antiguas con la orientación Norte-sur de las casas, las calles de las ciudades corrían principalmente de este-oeste. Esta práctica se mantuvo con los romanos pero los arquitectos añadieron vidrio para las ventanas que permitían el paso de la luz para conservar el calor interior, también realizaban invernaderos para cultivar todo el año y tener plantas exóticas procedentes de otros rincones del imperio.

Junto con la orientación solar y el uso del vidrio los antiguos conocían otras formas de aprovechamiento de la energía solar. Los griegos, romanos y chinos desarrollaron espejos curvos que podrían concentrar los rayos del sol en un objeto con la intensidad suficiente para hacer que se queme en cuestión de segundos.

Las primeras raíces de la edificación en consonancia con el ambiente en la época moderna se inició en el siglo XIX con el diseñador William Morris
quien rechazó el uso de materiales y procesos industrializados en papel pintado, telas y libros producidos, él sentía que la Revolución Industrial pudiera causar daños a la naturaleza y los trabajadores. A mediados del siglo XX pensadores como Buckminster Fuller, han actuado como catalizadores para una ampliación y profundización de las preocupaciones de los diseñadores ambientales. Hoy en día la eficiencia energética, la tecnología apropiada, la horticultura y la agricultura, la restauración de la tierra, nuevo urbanismo son ecológicamente sostenibles a partir energía de sistemas y desecho.

Mediante la integración de fuentes de energía renovables como la energía solar fotovoltaica, solar térmica e incluso energía geotérmica en las estructuras es posible crear edificaciones donde el consumo de energía es autogenerador y no contaminante. También es posible construir edificios de más energía que generen más de lo que consumen y el exceso podría ser vendido.

A partir de esto se han desarrollado edificaciones que son amigables con el medio ambiente, las mismas reúnen una amplia gama de prácticas, técnicas y habilidades para reducir y eliminar los impactos de los edificios en el medio ambiente y la salud humana. A menudo se hace hincapié en el aprovechamiento de los recursos renovables por ejemplo el uso de la luz solar a través de la energía solar pasiva, activa y fotovoltaica, el uso de plantas y los árboles a través de los techos verdes, jardines de lluvia y la reducción de la escorrentía de precipitaciones. Se utilizan muchas obras técnicas como el uso de materiales de construcción de bajo impacto o el uso de grava de relleno o de hormigón permeable en lugar de hormigón o asfalto convencional para mejorar la reposición de las aguas subterráneas.