Concepto de Complejo de Electra

El complejo de Electra, es la adaptación femenina del trastorno de Edipo y se trata de la preferencia amorosa de una hija por su padre, que puede aparecer entre los 3 y 4 años de edad; dicho afecto la lleva a medirse con su madre y/o a competir con ella. La expresión la utilizó Carl Jung, Sigmund Freud no obstante prefirió denominarla "complejo de Edipo femenino”; tiene su procedencia según este último, en la reacción de algunas niñas sobre la designada "envidia del pene" y debe superarse para que la mujer dirija su libido hacia los varones.

Complejo de Electra

La mencionada alteración, encierra las valoraciones psicológicas que buscan demostrar la maduración de las féminas y de acuerdo a Jung, tal complejo es algo usual en casi todas niñas en algún instante de su infancia, pero en ciertas situaciones va más allá de un simple afecto. En la mitología griega, se puede ver representado en Electra la hija de Agamenón, quien luego de fallecer su padre intrigó para matar a su madre, de allí proviene el nombre que distingue en psicología a la obsesión antes descrita.

Sigmund Freud como psicoanalista, fue el primero en analizar la citada relación y posteriormente Carl Jung, la estableció con la denominación que la distingue; éste consideró que el vínculo entre padre e hija no tiene semejanzas estrictas con el de madre e hijo. Dicho trastorno surge, durante el periodo en que suele reforzarse el lazo afectivo entre dicha afinidad; la niña comienza a sentir celos de la madre y esta a su vez teme perder el cariño de aquella, quien obstaculiza la cercanía entre sus progenitores.

Hasta cierto punto es bueno que ocurra este afecto, porque la niña al admirar el prototipo masculino, se está preparando para interesarse por el sexo opuesto; pero es fundamental que en este lapso los padres sean prudentes en su forma de actuar y la madre debe comprender que se trata de una etapa pasajera, la cual se superará a más tardar a los 6 años. Esta no debe competir ni rivalizar con su hija por el cariño del padre, la pareja debe mantenerse unida y educar juntos a la niña de mutuo acuerdo, los dos deben ser amorosos con ella y no polemizar en su presencia.

Uno de los atributos humanos, es el comportarse como un ser social, o sea las personas se relacionan constantemente con aquellas que forman parte de su entorno. A partir de ello, se ha intentado determinar con exactitud las etapas precisas de la madurez y los factores que participan, para entender mejor por qué un individuo manifiesta una característica particular de personalidad o falla su avance en cuanto a su desarrollo. Pese al arduo trabajo solo se ha logrado deducir, que los primeros seis años de vida transcurren en torno al desarrollo e interpretación de la identidad personal.

Los niños obtienen aprendizajes a través del contexto familiar, las atenciones, el tiempo compartido con ellos y la adecuada fijación de responsabilidades; por lo tanto, no debe ser un motivo de preocupación la aparición del complejo de Electra, ya que es normal que los seres humanos posean una energía sexual asociada a sus necesidades de experimentar. Los padres primeramente deben comprender lo que está ocurriendo con su hija, entendiendo de que la razón de esta etapa, son las emociones que guardan relación con el amor apasionado.

Es necesario ayudar a la niña a distinguir la turbación por la que está pasando, dándole apoyo y orientándola, en tal sentido el rol de los padres es indicar los límites correctos, favorables y es importante que examinen su relación, porque los niños de forma irreflexiva tienden a reconstruir las mismas pautas. Cuando el trastorno se supera la niña solo proyecta una predilección por su padre, pero si la coyuntura se vuelve patológica, siente un rechazo por parte de éste y más concretamente una gran desilusión.