Concepto de Economía Ortodoxa

La economía ortodoxa o también llamada economía convencional es vinculada a con la economía neoclásica, la cual combina técnicas keynesianas a la macroeconomía. Entre tanto que, esta economía se explica con exactitud en términos de racionalidad, equilibrio e individualismo. La economía heterodoxa puede ser explicada en términos de historia, instituciones y estructura social.

Economía Ortodoxa

La macroeconomía implica la parte de la economía que estudia la conducta añadida de los agentes económicos a nivel general y no individual. Los aspectos que estudia la macroeconomía son: el empleo, la inflación y la política económica.

Se cuenta que a partir de la historia, la economía ortodoxa, se toma como referencia a la economía neoclásica, siendo esta la escuela que se dio la tarea de establecer vínculos entre la economía clásica y el marginalismo. Actualmente, ciertos economistas coinciden en que el modelo es totalmente neoclásico, debido a que las bases teóricas que se le instruyen a los estudiantes derivan de esta corriente, no obstante, la mayor parte de los que se encuentran en esta colectividad, no se identifican con un pensamiento: observan a la economía plenamente ajena a la común práctica de dividir en escuelas algunos campos de estudio.

Lo ortodoxia económica se fundamenta en la definición de racionalidad. Este es el mecanismo que específicamente la diferencia de la economía heterodoxa, cuyas bases son historia-instituciones-estructura social, esto indica que, se preocupa mucho por la imprevisibilidad del comportamiento de una persona y cómo se ve perjudicado en el aspecto social y político. Por esta razón, se dice que la economía ortodoxa está centrada hacia la exactitud, de la misma manera que la previsibilidad de los resultados.

La famosa crisis económica del año 2007, ha puesto en manifiesto la incorrecta forma de los modelos macroeconómicos ortodoxos, no solamente por no anunciar la aparición de grandes crisis, como la que sacudió a los Estados Unidos y después a la mayoría de las economías desarrolladas, además, de por lo menos haber considerado su eventualidad.

A pesar de las tantas críticas de economistas de reconocimiento internacional, tal como Paul Romer y Joseph Stiglitz, los modelos DSGE (Dynamic Stochastic General Equilibrium) son actualmente el instrumento más empleado por las organizaciones económicas internacionales para analizar el impacto de las políticas económicas y efectuar evaluaciones y pronósticos sobre el progreso de variables macroeconómicas. Las muestras incluyen el modelo ITEM (modelo econométrico trimestral para la economía italiana), el modelo QUEST de la Comisión Europea y el modelo IGEM (Italy General Equilibrium Model).

En base a la teoría económica, tal enfoque se centraliza únicamente en el análisis de los factores económicos por parte de la oferta, postergando completamente el lado de la demanda y otras consecuencias keynesianas, exceptuando también las comunicaciones directas entre agentes económicos heterogéneos y los efectos que estas comunicaciones tienen sobre las variables macroeconómicas añadidas y viceversa (efectos de retroalimentación).

Más allá de términos metodológicos anteriores y los efectos teóricos que generan, se debe recalcar en que el sistema económico dominante ahora es el neoclásico o marginalista, con algún tono de keynesianismo de intensidad variable, la cual es el que representa la base teórica que plantea las fórmulas económicas de respuesta a la crisis y a la misma vez los mecanismos de evaluación de la eficiencia de dichas políticas (por medio del uso de modelos como el ya descrito IGEM) fundamentado en el logro o no de propósitos, a su vez establecidos en la misma teoría, en un ambiente vicioso interminable.