Concepto de Pareja Ideal

La noción de pareja ideal es totalmente subjetiva, porque lo que es perfecto para algunas personas puede no serlo para otras y dependerá de cada quien, de cada necesidad o personalidad; de igual forma la complicidad es un factor importante frente a terceros y para manejar las diferencias. Así, la connivencia única entre dos, la manera de comunicarse entendida solo por ellos, les brinda la posibilidad de descifrar cómo se sienten. Quizás no sean agradables algunas cosas en pareja, pero cuando hay un cariño sincero, se dedica un tiempo para comprenderlas, considerarlas y aprender a sobrellevarlas.

Pareja Ideal

No siempre es fácil hallar una pareja compatible o ideal, ya que muchas veces se esbozan parámetros demasiado estrictos de acuerdo a cada necesidad, que suelen obstaculizar el poder encontrar al ser capaz de satisfacer las rigurosas expectativas. Las aptitudes de pareja ideal están definidas por la personalidad y según los estudios, existen unos atributos generales en aquellos que deciden compartir una vida, como también una cantidad de cualidades individuales que configuran los caracteres de cada uno.

El idealizar, ayuda a definir las particularidades agradables de una persona y la proyectan como aquel individuo capaz de llevar una relación estable con un ser afín a ella, no obstante muchos psicólogos estiman, que no existe alguien que pueda ser apreciado/a en su totalidad como pareja ideal. De hecho, suelen asegurar que solamente se puede hallar a la pareja apropiada, es decir, al ser que responde a los requerimientos y aspiraciones de una persona; igualmente indican que es importante la idealización del sexo opuesto, para poder sentir atracción, o sea es necesario enaltecer al individuo exaltando sus aptitudes y percibirlo como una pareja adecuadamente buena.

No obstante, explican que la ilusión termina conforme progresa la relación, en el momento que se cae en cuenta de la forma de ser real de la pareja y ésta comienza a mostrar sus fortalezas, debilidades, carácter, aptitudes y defectos. No existe un patrón clave para determinar que se tiene a la pareja correcta, pero su forma de proceder, emociones y sentimientos, lo reflejan por sí solo y cuando una persona se relaciona con otra equilibradamente, ambas se sienten a gusto, seguras, complacidas, alegres, satisfechas, sin preocupaciones y sin temor a perderse la una a la otra o a que fracase la relación.

De tal forma que, cuando se comparte el diario vivir con un individuo que no es el cónyuge apropiado, al percatarnos de ello comenzamos a exaltar sus fallas y debilidades; asimismo percibimos un indicador que nos advierte que las cosas no están bien, aburrimiento y miedo. Es recomendable que la pareja apropiada tenga características parecidas, pero que no sean exactamente idénticas o muy distintas, para que logren complementarse el uno al otro y la convivencia sea placentera a largo plazo. Como norma inicial, es necesario tener presente que para que la relación, convivencia o alianza sea ideal, no sólo es necesario ser felices con el ser que se tiene como compañero, sino igualmente cada quien consigo mismo, todo lo demás es complementario o secundario, puede existir o no.

Por otro lado, para tener una grata relación de pareja debe haber una excelente comunicación para expresar comedidamente los gustos o molestias y a su vez, fortalecer el respeto y entusiasmo. Toda pareja, está formada por dos personas que no son perfectas y que pueden equivocarse, los errores tienen una parte positiva, sirven para que evolucione la relación, tampoco es dañino polemizar de vez en cuando o interpretar la realidad de diferentes formas, puesto que así se puede conocer al otro más fácilmente y salir adelante, podría afirmarse que las contrariedades e inconvenientes ayudan a establecer una mejor relación.

En el momento de hallar a la pareja apropiada, se aconseja llevar a cabo un autoconocimiento, para evaluar las experiencias obtenidas en las relaciones pasadas, esto nos ayuda a diferenciar lo que se espera o no de este tipo de relaciones y además, se debe tomar en cuenta lo que realmente se necesita o que jamás se aceptaría.