Concepto de Pies Zambos

El pie zambo también llamado como pie bot o pie equino varo se refiere a una anomalía congénita usual que afecta a los huesos y los músculos de los pies. En vez de colocarse hacia delante y poseer la forma característica de un pie normal, el pie zambo se direcciona hacia abajo y gira hacia dentro. Esta contracción hace que los dedos del pie afectados se sitúen hacia la pierna opuesta.

Pies Zambos

Este tipo de afección no duele y no causa problemas de salud hasta que el niño se comienza a colocar de pie y empieza a andar. Aunque cuando esta anomalía no se trata por un médico, puede acarrear graves problemas y hasta puede que el niño sea incompetente de andar. Por tal razón, es importante corregirlo lo antes posible, principalmente cuando el infante tenga una o dos semanas de vida.

Causa de Pie Zambo


Los especialistas no suelen conocer cuál es la causa principal de que un bebé nazca con un pie zambo. Pero si se sabe que, en bebés de género masculino se puede dar por herencia. Además, estos bebés con pie zambo no suelen sobrellevar otros problemas médicos.

Esta afección se suele detectar por medio de la ecografía que se práctica cerca de las 20 semanas de embarazo. En el caso de que no se revele en la ecografía, se detecta en cuanto nace el bebé.

Tratamiento de Pie Zambo


Los pies zambos no se corrigen por sí solos. Anteriormente se solían tratar con cirugía, esto es, por medio de operaciones. Pero actualmente los médicos emplean una serie de yesos, movimientos suaves y amplificaciones del pie y una férula ortopédica para ir situando pausadamente al pie en la posición apropiada, lo que se le denomina método de Ponseti. A un infante con pie zambo debe ser tratado por un traumatólogo o cirujano ortopédico (un doctor especialista en problemas que afectan a los músculos, los huesos, y las articulaciones) que tenga práctica en el método de Ponseti.

El método de Ponseti se realiza en dos etapas: la etapa del enyesado y la etapa de la férula ortopédica.

  • Enyesado: el primer yeso se coloca una o dos semanas luego del nacimiento del bebé. Después, el bebé regresa a la consulta del traumatólogo un día por semana para que le estire y le mueva el pie con suavidad y le reemplace el yeso viejo por un yeso nuevo. El nuevo yeso rodará el pie un poco más que el yeso anterior hacia la dirección correcta. Por lo general, los bebés llevan una serie de cuatro a siete yesos a lo largo de unas pocas semanas o meses.
  • Férula ortopédica: cuando el pie ya haya logrado la posición correcta, el traumatólogo le pondrá al bebé una férula ortopédica (también denominada órtesis) en vez de un yeso. La férula son unos zapatos o botas especiales en cada pie. Esta férula evita que el pie se vuelva a doblar hacia la posición que tenía antes de yeso. Los pies se desarrollan bastante rápido durante los primeros años de vida. Sin estar dependiendo de una férula ortopédica que mantenga el pie en una correcta posición apropiada, el crecimiento rápido del pie lo volvería a situar de nuevo en la posición inicial. El niño llevará colocada la férula ortopédica durante unos dos meses y después solo la llevará por las noches durante unos pocos años.