Concepto de Taxonomía

La taxonomía, es la disciplina que estudia los criterios, técnicas y fines de la clasificación, por lo general científica. Dicho término se utiliza esencialmente en biología para aludir a una selección ordenada y categorizada de los seres vivos y en educación para organizar o plantear los propósitos del aprendizaje. Si bien la percepción de taxonomía suele relacionarse primeramente con las ciencias naturales, su efectividad confirma que es posible aplicar el método taxonómico, partiendo de cualquier clase de conocimiento o serie de datos a disposición.


La ordenación, posiciones o escalas taxononómicas son fundamentales, ya que gracias a ellas se evita el desorden entre las especies y es posible guiarse por un sistema universal aprobado. Como tal, su enorme utilidad es aplicada por la comunidad científica, para definir sin confusiones a los seres vivos que buscan analizar o nombrar. Uno de los atributos de la taxonomía, es que posibilita la agrupación u organización de los datos en selecciones cada vez más reducidas o concretas, de forma tal que se pueda hacer uso de ellos con mayor facilidad e indicar sus características particulares y representativas.

Lo anterior se observa con claridad, cuando se nombran especies animales que provienen de un mismo grupo, como los felinos que han sido gradualmente categorizados y denominados a partir de los aspectos diferenciales entre cada uno de ellos. Así, categorías como clase, subclase, orden, suborden, familia o raza son valoraciones habituales en las ciencias biológicas, que se usan para ir organizando de mayor a menor a los seres vivos actuales. Después, con las reseñas catalogadas u ordenadas, se pueden realizar estudios y el control se puede llevar adecuadamente de un modo más completo, lo que facilita obtener mejores resultados.

La taxonomía, es analizada bajo el método taxonómico de Linneo, para honrar al biólogo Carlos Linneo (1707-1778), considerado el más completo y acertado; no obstante, con el transcurso de los años se le han efectuado reformas, pero se concentra principalmente en la clasificación de los organismos en 7 tipos, denominadas taxones: 1) Reino, 2) Phylum, 3) Clase, 4) Orden, 5) Familia, 6) Género y 7) Especies. A partir de todos ellos, la taxonomía se ramifica en una importante cantidad de subcategorías, tales como: Subphylum, Subclase, Infraclase y así consecutivamente, todas ellas observables al construir el árbol taxonómico de un ser vivo en estudio.

Como disciplina sin duda, la taxonomía cubre un área íntegra de organización y categorización, por lo que ciertas veces suele complicarse la colocación de una especie en un nivel específico. Muchos organismos forman parte de la misma familia, no así de la fila en que se posicionan algunos de sus parientes, por ello la clasificación de las subdivisiones se determina por lo particular de sus rasgos y lo evolucionado que esté el ser vivo en la tierra, su conducta y su forma de crecimiento. Las diferencias genéticas en las variedades de especie, son sólo disparidades promedio entre cada una y los grupos fuertemente vinculados de organismos.

La mayor parte de los antecedentes en las escalas superiores, no se incluyen en la especificación estándar de un ser vivo, con respecto a las plantas y los animales; únicamente un padrón de la parentela, la categoría o especie es suficiente, así los biólogos pueden saber la clasificación que los otros niveles deben contener. La configuración más usual de listados taxonómicos, es la que exhibe el género y especie, la misma es mejor conocida como nomenclatura binomial; esto es porque posee 2 denominaciones, el modo idóneo de usarla es: anotando el género en letra de carta y mayúsculas, este es seguido por el nombre de la especie, que se escribe en minúsculas, por ejemplo: Stenella dubia (delfín).

La taxonomía, también se encarga de modificar los códigos Internacionales de Nomenclatura, de los que por motivos históricos existe uno para cada campo (Zoología, Botánica y Bacterias), cuya aplicación sirve para regular el empleo de nombres "legales" que han sido previamente aprobados, los códigos definen la estructura taxonómica y determinan a la especie descrita.