Concepto de Crisis del Modelo Fordista

La crisis del modelo fordista o Estado de Bienestar, se hace presente en las naciones como resultado de la globalización y de la imposición de las políticas económicas, laborales y sociales por parte de cada país, tomando como base los mandatos de las grandes coaliciones estatales. Finalizando el año 1970, los salarios no indemnizaban la faena intensa y rutinaria, los operarios empezaron a objetar el mando de los jefes y rápidamente, la pérdida de control dentro de las empresas, detuvo la producción eficiente. Obviamente el modelo fordista, causante del crecimiento económico (1950-1960), experimentaba un altibajo.

Crisis del Modelo Fordista

Así, se produjo la ruptura de la estabilidad del fordismo, que hasta ese instante había logrado refrenar las desilusiones y conservar un sistema que ejerció un dominio por muchos años y que había posibilitado, la instauración del prototipo capitalista para las futuras generaciones. Cabe resaltar, que dicho trance no se trató de otra cosa que no fuera: el quiebre de un modelo de sometimiento de clases, condicionalmente invariable. Se manifestó como una vicisitud, que se evidenció por el declive de la tasa de beneficios, pero su eje principal fue el fracaso de una pauta de supremacía establecida y partiendo de la perspectiva del capitalismo; toda crisis se soluciona únicamente, a través de la implantación de nuevas medidas de coacción.

El sistema fordista entró en una situación de debilitamiento político, sustentado por los siguientes motivos:

  • Económicos: como consecuencia del descenso de la cuantía de ganancias, de tal modo que, las maniobras de acopio inmediato de capital de los períodos precedentes, disminuyeron ante la débil e inconsistente capacidad del Estado para lograr la conservación y el fortalecimiento de la productividad del mercado nacional, cada vez más supeditado a la globalización, al necesitar de un mayor número de recursos para poder incurrir en esta última.
  • Sociales: provenientes de la nueva situación poblacional, que se originó por la disminución de la natalidad y el aumento de las expectativas de vida, lo cual significó la senectud de muchas personas, con una consecutiva trascendencia que propició la elevación de los costos de seguridad social y asistencial.
  • Organizativos: como resultado de la conclusión del taylorismo, siendo este una nueva manera de regulación del trabajo, en razón del predominio que las modernas tecnologías obtuvieron sobre la estructura productiva y proporcional, la cual alcanzó una resonancia significativa en la parte ocupacional.
  • Políticos: estos surgieron gracias a la compromisos financieros del Estado, al no disponer del capital necesario para poder solventar las distintas demandas del ámbito empresarial, que exigía acciones o estrategias muy específicas por parte del gobierno, para garantizar los beneficios y enfrentar así las peticiones ciudadanas; que solicitaban el aumento de los ingresos, concretamente en las coyunturas desfavorables de la economía, con el objeto de acortar sus efectos en las áreas de asistencia y calidad de vida.
  • Ideológicos: se hicieron presentes mediante el desconocimiento del régimen político legítimo, en la medida en que el Estado no respondió a las esperanzas y reclamos de los diferentes grupos de presión y de la ciudadanía en general. La extensa etapa recesiva por la que atravesaban las economías Occidentales, no permitió que el gasto público el cual fue creciendo gradualmente, pudiera ser retribuido a través de los ingresos fiscales, lo que causó un cuantioso déficit en casi todos los Estados.

Las justificaciones anteriores, llevan a pensar que el declive de este modelo fue debido a que él mismo, dejó a un lado sus criterios sobre consumo, salarios y pleno empleo, acabando de este modo con su desarrollo. Por otra parte, la idea de que el capitalismo podía ratificar una expansión justa para todos, se anula en los años 70. De hecho los eventos que sucedieron veinte años después de 1973, contienen diversos relatos sobre una economía que perdió su ruta hasta precipitarse hacia la fluctuación y la crisis.