Concepto de Linfoma de Burkitt

El linfoma de Burkitt (LB) es un tipo de linfoma no Hodgkin, caracterizado por reproducir su crecimiento muy rápido, es por este motivo, que es catalogado como un linfoma de células B dinámico, el cual se presenta con mayor periodicidad en los infantes y los adolescentes. Es probable que ese tipo de linfoma afecte la mandíbula, el intestino, el sistema nervioso central, los ovarios, los riñones y otros órganos.

Linfoma de Burkitt

Existen tres principales tipos de linfoma de Burkitt:
  • Esporádico.
  • Endémico.
  • Asociado con la inmunodeficiencia.

El linfoma de Burkitt esporádico se presenta a nivel mundial, el linfoma de Burkitt endémico se presenta únicamente en África y el linfoma de Burkitt asociado con la inmunodeficiencia se percibe con más frecuencia en los pacientes con sida.

Causas del Linfoma de Burkitt


El LB se manifestó primeramente en niños en algunas partes de África. Además, se presentó en los Estados Unidos.

El LB tipo africano se encuentra estrechamente relacionado con el virus de Epstein Barr (VEB), que viene siendo la causa primordial la mononucleosis infecciosa. El tipo norteamericano del LB no está vinculada a VEB.

Las personas portadoras de VIH/SIDA poseen un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad. El LB se presenta con mayor periodicidad en los hombres.

El linfoma es un tipo de cáncer que se da en una parte del sistema inmunitario denominado sistema linfático. Existen numerosos tipos de linfoma. Un tipo se llama enfermedad de Hodgkin. Por lo tanto, el restante de los tipos se le llama linfoma no Hodgkin.

Los linfomas no Hodgkin inician cuando un tipo de glóbulos blancos, denominados células B o células T, se forman anormales. Las células se parten una y otra vez incrementando la cifra de células anormales. Así, las células anormales pueden esparcirse en todas las partes del organismo.

La mayoría de la veces, los especialistas no pueden establecer el por qué un individuo desarrolla un linfoma no Hodgkin. Pero se conoce que se está en mayor riesgo si una persona tiene un sistema inmunitario débil o algunos tipos de infecciones.

El linfoma no Hodgkin puede causar numerosos síntomas, estos son:
  • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello, la ingle o las axilas, sin dolor.
  • Fiebre.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Sudoración nocturna abundante.
  • Tos, problema para respirar o dolor torácico.
  • Agotamiento y cansancio que no desaparece.
  • Dolor, sensación o inflamación de protuberancia abdominal.

El especialista diagnosticará el linfoma con una evaluación física, exámenes de sangre, una biopsia y una radiografía torácica. Los tratamientos de esta enfermedad incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia biológica o terapia para excluir algunas proteínas de la sangre. La terapia dirigida emplea sustancias que abordan las células cancerosas sin perjudicar las células normales. La terapia biológica vigoriza la habilidad del propio organismo de combatir el cáncer. Si no posee síntomas, puede no necesitar tratamiento de inmediato, a esto se le denomina como espera vigilante.