Concepto de Postindustrialismo

El postindustrialismo o sociedad posindustrial, se trata de una noción planteada por varios ideólogos de la economía y la sociología, que describe la situación de una estructura política, económica y social perteneciente a un crecimiento posterior a la etapa de industrialización. En este tipo de consorcio social, se originó una transformación económica que reformó a la población, llevándola de una economía que se basaba en la industria a otra fundamentada en los servicios, la indagación y educación. Las naciones que se han beneficiado de los progresos tecnológicos derivados de estos cambios, son las que más han evolucionado económica y socialmente.

Postindustrialismo

El postindustrialismo, equivale al capitalismo inadecuado que apareció luego de la segunda guerra mundial, donde el adelanto que trajo la cibernética produjo la reducción de jornaleros y campesinos, propiciando la llegada de profesionales, técnicos, científicos y auxiliares. Esto incidió en la educación, ya que se volvió necesario el adiestramiento de personas, que contaran con una formación que les permitiera adaptarse a los nuevos sistemas de trabajo; aunque se amplificó la distancia entre los acaudalados y pobres. El postindustrialismo, identifica a la condición lograda por algunas sociedades progresistas en su estructura social y económica, que alcanzaron su desarrollo a partir de unos cambios concretos en sus sistemas y que corresponden a una situación de avance, consecutiva al período de industrialización antiguo de la Revolución industrial.

Conforme el término se fue utilizando, varios asuntos al respecto comenzaron a generarse: a) la economía experimentó un cambio de la producción de bienes a la prestación de servicios, b) el conocimiento se vuelve una manera valiosa de capital, para el recurso humano, c) las ideas se convirtieron en el medio más adecuado para el desarrollo de la economía, d) A través de los procesos de globalización y automatización, la valoración e importancia del obrero para la economía, labores sindicalizadas e incluso la reducción de la mano de obra y las funciones de los profesionales, avanzaron en predominio.

Luego del “fordismo” y la fabricación en serie, cuando estalló la crisis petrolera en 1973, la producción industrial se vio involucrada y como consecuencia, se erigió esta tendencia que se apoya en la utilización de la mayor parte de los servicios y se ocupa de producir bienes que se aproximan tanto a la artesanía como a la industria, por lo tanto son exclusivos; los proyectistas que seguían dicha propuesta permanecían ajenos a las fábricas y se dedicaban solo a crear sus propios artículos con gran autonomía y creatividad.

Al denominado diseño postindustrial, también se le llama “técnica funcional”, ya que al tratarse de la proyección de objetos únicos, son practicamente piezas de gran utilidad. Entre los principales caracteres del postindustrialismo están: a) se manifestó el incremento del sector ocupacional, con respecto al industrial; b) se produjo una perceptible mejora en las tecnologías de información, que condujo al establecimiento de la llamada "era de la comunicación" y c) La información, la ciencia y la inventiva resultaron las modernas materias primas dentro de la economía y a su vez, dieron origen a la evolución de los medios informativos.

De acuerdo el razonamiento postindustrialista, los productos industriales son elaborados para ser consumidos; por lo tanto deben durar poco, para que surja la necesidad de adquirir nuevos, lo cual provoca un círculo perverso de gastos. Ahora bien, la afirmación de que se pasó de un período de industrialismo a uno de postindustrialismo, se sustenta con frecuencia a partir de una apreciación insuficiente o demasiado resumida, basándose en una serie limitada de datos sobre las ocupaciones (empleos); además dicha aseveración por lo general no está sensatamente delimitada ni especificada, por lo cual suele ser utilizada de forma equivocada, lo que conlleva a deducciones incorrectas sobre la dinámica económica.

La mayoría de las veces, la propuesta mencionada se apoya en la expansión de los servicios y especialmente, en la alta cantidad de personas empleadas en estos. Dicho criterio suele exponerse sin tener presente todas las causas de tal fenómeno, ni las variaciones en las formas de trabajar o en los mecanismos de producción, mucho menos en las diferencias de los oficios prestigiosos de cada país, según sus ingresos per cápita.