Concepto de Criptografía

La criptografía, es la rama de la criptología que como ciencia, se encarga de proteger soportes, documentos o anotaciones; asimismo opera por medio del empleo de cantidades (cifras) o códigos, para transmitir mensajes secretos a través de notas precisas, estas se incluyen dentro de la información que suele difundirse por las redes locales o internet. Lo cual es posible, usando el arte o técnica de crear signos codificados con recursos o claves confidenciales, todo ello con el propósito de que solamente puedan ser descifrados, por la persona a quien van dirigidos o que es capaz de comprenderlos.

Criptografía

Para tal fin, se efectúan dos procedimientos, en el origen y otro en el destino: primeramente se codifica el mensaje, una etapa que se basa en alterarlo para que no cualquier persona pueda entenderlo, entretanto que en la segunda fase, se podrá decodificar para posibilitar la lectura de los apuntes que contiene. Sin embargo, el código de reemplazo presenta un inconveniente insuperable: basta con tener una noción media/elevada del lenguaje con el cual ha sido cifrada la información, para que se intente la suplantación de caracteres y mediante la repetición, comenzar a hallar palabras e interpretar otros signos codificados. La reiteración ordenada de ciertas letras como las vocales, favorece a quien busca quebrantar la seguridad del anuncio.

Los romanos usaban códigos para resguardar sus ideas y planes de guerra, de los individuos que no debían entenderlos y lo hicieron, con la finalidad de que las personas que comprendían el significado del código, dedujeran el mensaje secreto. También en Egipto, una técnica sencilla se apoyaba en el reemplazo: a cada símbolo de una nota, se le designaba otro del alfabeto de un modo tal, que no pudiera ser leído el mensaje codificado, o no fuera posible obtener una lectura razonable. La criptografía viene de tiempos antiguos, como resultado de los enfrentamientos, por la necesidad que tenían los bandos enemigos, de que sus novedades no fueran leídas o interpretadas por sus adversarios.

El progreso dinámico y continuo, significó el adelanto gradual de la criptografía, en especial durante la Segunda Guerra Mundial, época en que fue creada la conocida máquina alemana Enigma; que para ese entonces fue estimada como indescifrable, pero sus códigos fueron violentados primeramente por la llamada inteligencia polaca y más tarde por la británica, a través de la confiscación de una libreta que contenía varios caracteres codificados e igualmente, gracias a un mensaje de parabién demasiado elemental y a la labor de los matemáticos de Bletchley Park, guiados por Alan Turing.

Igualmente durante ese período, el estudio criptográfico con el objeto de anular las notificaciones de su oponente, alcanza un avance cualitativo importante; por ello además de los códigos de Enigma, logran romperse los códigos del cifrado japonés (mediante la inteligencia norteamericana, lo que permitió estar al tanto de la arremetida contra Pearl Harbour, antes de que se llevara a cabo), o los de las diferentes naciones vinculadas a los servicios de inteligencia y análisis, de las diversas fuerzas militares.

Pero fue con la aparición de los microchips de silicio, que la criptografía como ciencia logró un desarrollo significativo, llegando a todo el mundo. Hoy en día, la probabilidad de ocultar datos no solo ha trascendido a los apuntes cruzados entre dos sectores, sino que admite la custodia de cantidad de piezas como los registros de fotos u otra clase de archivos; también se ha vuelto un patrimonio particular de la milicia y de los despachos de inteligencia, además puede ser maniobrado por todo el mundo. En Internet por ejemplo, es posible encontrar formatos de criptografía que sirven para codificar todo tipo de contenidos, como los que se basan en el PGP (privacidad bastante buena).

Ahora bien, los criptógrafos son los encargados del análisis y aplicación de los métodos de cifrado, para ello se valen de las matemáticas. Cabe destacar que en el tiempo actual, la criptografía ha progresado de una forma sorprendente, al ser utilizada en la informática con el propósito de resguardar la seguridad de las informaciones, que se comparten especialmente mediante el internet.