Concepto de Rentas Variables Fraccionadas

Las rentas variables fraccionadas, son una clase de inversión constituida por una cantidad significativa de bienes financieros en los cuales, no se pueden asegurar ni el reembolso del capital colocado (invertido) ni el rendimiento del activo. Para obtenerlas, se distribuye cada lapso económico en diferentes sub-etapas (e) y luego se incorpora a cada una de ellas un capital. Por tal motivo, la división de una ganancia de (n) ciclos, la convierte en otra de (n x e) plazos descritos y en otras tantas sub-fases. Se distingue porque su continuidad, se ajusta a la reiteración de su propia variabilidad.

Rentas Variables Fraccionadas

En las rentas variables fraccionadas, de manera opuesta a los créditos estables, no es posible conocer los movimientos de caja que serán recibidos por parte de la organización, incluso puede que el producto resulte adverso y que además se pierdan los recursos invertidos. Esto quizás suceda, debido a que todo lucro depende de distintos elementos, tales como: el crecimiento de la compañía, las eventualidades económicas, la actuación de las plazas inversionistas, etc.; por ello se afirma que la utilidad o el beneficio que brindan es inestable, de allí es donde proviene su denominación.

Este prototipo de renta, suele ser una de las figuras básicas en los mercados financieros
, pero en la bolsa de valores también se convienen los réditos fijos, los productos financieros deducidos y otros bienes, aunque al mencionarse a la misma se suele aludir a la transacción de acciones. Ahora bien, puesto que no es posible conocer la ganancia que se va a obtener, el gran peligro de invertir en rentas variables fraccionadas es más alto, que cuando se trata de réditos invariables y más riesgoso que colocar una cantidad en forma de ahorro, como los depósitos. Por otra parte, cuando se invierte en este tipo de rentabilidades, se esperan mayores beneficios que con los réditos estables, o los intereses de ahorro y pese a que ofrece mayores rendimientos a largo plazo, no siempre se debería obtener tal resultado.

Cabe destacar, que al ser las rentas variables fraccionadas una inversión en la cual el rescate del caudal asignado y la utilidad del negocio no se garantizan, ni se pueden conocer con antelación; por tal motivo tanto las bolsas y las plazas financieras, se mantienen susceptibles ante las distintas variabilidades que se puedan deducir de forma positiva o adversa, por parte de los inversionistas y además se percibe como un medidor efectivo para la economía.

Por ello, las ganancias anuales que promedian las organizaciones suelen ser más elevadas que los intereses otorgados por los réditos fijos o los beneficios de ahorro, pero si se deprecia el valor de la acción, quizás se pierda la utilidad de los dividendos. Por otra parte, el rendimiento puede que se eleve, siempre que la acción suba y la utilidad real se obtendrá, sumando el incremento del valor de la misma y los réditos. Por supuesto, cuando una entidad empresarial es administrada de una forma eficiente y esto es bien visto por el mercado, los socios percibirán mayores beneficios y el precio de los bonos producidos por dicha firma aumentará. Si por el contrario la práctica es desacertada, tienden a decrecer los dividendos y el valor de las acciones de esa sociedad en la bolsa.

A largo plazo, las rentas variables fraccionadas son el único haber que logra vencer a la inflación, lo cual sucede porque a través de ésta vía se da una alta analogía entre el rédito variable y el avance económico de una nación, debido a que en el corto y medio plazo, es posible sufrir exaltaciones que perjudican a la actuación de la inversión. En el instante de invertir en la bolsa, los negociantes no pueden participar de forma directa, deben hacerlo por medio de mediadores financieros, los cuales se ocupan de hacer cumplir las órdenes de compra y venta que le dan sus asiduos.