Concepto de Adjetivo

El adjetivo como cualquier categoría gramatical, se define partiendo de criterios morfológicos, sintácticos y semánticos; sus distintas actuaciones en lo que se refiere a su posición respecto al sustantivo, suelen respetar algunas normas en particular. Aunque, no siempre se trata de reglas sino de significados, pues casi todos los adjetivos de la lengua española, se pueden colocar antes o después del sustantivo al cual van adjuntos. Los enunciados sobre su ordenación, sin que importe la generalidad admiten excepciones, debido a que las variaciones en dicho idioma son diversas y más aún las tendencias contextualizadas, que determinan a cada colocación adjetival.

Adjetivo

¿Qué es un Adjetivo?


Es una palabra que se agrega después del sustantivo o nombre para definirlo o caracterizarlo; exterioriza las particularidades propias del mismo y coincide con él en género y número. Condiciona el significado de las oraciones y aunque de forma común se coloca en seguida del sujeto, también se puede localizar antes de éste para elevar su valor, especialmente el adjetivo calificativo adquiere un grado según su situación. Dependiendo de cada caso, los adjetivos modifican el significado de un enunciado de acuerdo al lugar en que se posicionen; en la semántica del texto, suelen presentarse como agentes individualizadores o lingüísticos, gracias a ello es posible hacer preguntas para comprender mejor esas lecturas, en las cuales actúan como un término predominante y que para su correcta interpretación se necesita su análisis.

Los adjetivos mejoran el significado del sustantivo, porque equilibran o agregan información sobre su apariencia, forma, color, tamaño, entre otros. Aunque no son indispensables para la configuración gramatical de todas las oraciones, en ciertos temas sí son esenciales. Las narraciones, le dan un valor especial a los pasajes descriptivos, que detallan a los personajes, escenarios o sitios; sin los adjetivos dichos fragmentos, no pueden ser interpretados o captados de forma correcta. Sintácticamente: el adjetivo es capaz de funcionar como reformador directo del sustantivo. Semánticamente: suele indicar cualidades (ágil, esbelto), estados (casado, triste, alegre, melancólico), actitudes (luchador, ágil valiente), posibilidades (presumible, inconcebible), ascendencia o nacionalidad (chino, peruano, argentino); además señala colocación, cantidad, orden y la posesión de los sujetos a los que califica. Morfológicamente: experimenta alteraciones en su forma para revelar el género y número.

Sentido de un Adjetivo


Según la nueva gramática de la lengua española, el adjetivo puede entenderse a partir de dos aspectos básicos:

  • Sentido amplio: es la manera en que habitualmente se interpreta la función del mismo, de acuerdo a su cualidad modificadora del nombre y que además, debe armonizar con este en género y número. Ejemplo: aquella edificación vieja está rodeada de casas hermosas, la palabra aquella es un adjetivo determinativo, mientras que vieja o hermosas, vienen a ser adjetivos calificativos.
  • Sentido restrictivo: la restricción en los adjetivos, supone que términos como aquellos o sus, generalmente no forman parte del grupo adjetival; puesto que los mismos pertenecen exclusivamente a los determinantes.

Todo adjetivo se distingue por presentar flexiones o morfemas, que se fusionan con sus lexemas, por lo menos uno de ellos determina el género: masculino o femenino que acompaña o suele adjuntarse al sustantivo, también proporciona el número: singular y plural. A los que terminan en las vocales átonas “o” y “e”, se les agrega una “s”: exigente/exigentes, costoso/costosos; mientras a los que finalizan en una consonante o vocal tónica, menos “e” se les añade “es”, por ejemplo: reptil /reptiles, el plural de ciertos adjetivos no cambia: isósceles.

Grados del Adjetivo


Los adjetivos proyectan las cualidades de los sustantivos con mayor o menor intensidad, a esto se le denomina grados del adjetivo y son:

  • Grado positivo: se puede apreciar en cualquier adjetivo, cuando expresa una aptitud que no ofrece una noción de intensidad. Ejemplo: Luis es emprendedor y Josefina está gorda.
  • Grado comparativo: se advierte en un adjetivo, cuando el mismo evidencia una cualidad señalando una modificación o comparación, respecto a la intensidad que vincula a dos palabras entre sí. Si la condición de una palabra es inferior a la de otra, se utiliza un grado que indica inferioridad, a través de los términos menos que. Ejemplo: Antonio es menos problemático que Oscar.
  • Grado superlativo: el adjetivo suele manifestarse en su modalidad superlativa, agregando un adverbio de medida bastante escaso o a través del sufijo-ísimo /érrimo con sus variantes: escasísimo/acérrimo. Algunos adjetivos no aceptan el grado superlativo unido al sufijo.
  • Superlativo relativo: señala que una persona o cosa posee cierta característica en mayor o menor grado en relación a otra. Se puede construir con un artículo específico al cual se le adiciona más/menos y el adjetivo, este debe concordar con el sujeto dentro de la oración, por ejemplo: Luisa es la ciclista más lenta, Carolina es la pedalista más veloz, María es la menos rápida del grupo.
  • Superlativo absoluto: detalla el grado más alto de una cualidad sin determinar ninguna comparación, se estructura agregando –ísimo/a, con sus variaciones en masculino o femenino y en plural, unidas al adjetivo: Minerva es rapidísima, rápido → rapidísima; El examen estuvo facilísimo, fácil → facilísimo.
  • Excepciones: ciertos adjetivos requieren el uso de preposiciones en lugar de la partícula para poder constituir una comparación. Ejemplos: posterior a, anterior a, inferior a, superior a.

Tipos de Adjetivos


  • Adjetivos calificativos: otorgan una propiedad, cualidad o calificación del sujeto incluido en una oración, pueden hacer referencia a un atributo intangible, o sea que no se puede percibir a través de los sentidos o bien, puede señalar una condición que si puede captarse. No todos varían en el género (se usan tanto en sustantivos femeninos como en masculinos) por lo cual dentro de la oración, serán los artículos quienes se encarguen de establecerlo. Entre los aspectos que resaltan y son perceptibles físicamente están: la dimensión de los objetos, ligereza, valoración, atributos personales, color y forma.
  • Adjetivos relacionales: establecen los vínculos que presenta el sustantivo en cuanto a otra entidad o elemento que lo caracteriza. Por ejemplo: José y Ana son hermanos.
  • Descriptivos: su significación es fija y suelen reflejar ciertas características, que determinan a los objetos que señala el sustantivo, pero su sentido no se enlaza con los elementos del coloquio ni con la línea del discurso.
  • Epítetos: son adjetivos que determinan una cualidad del sustantivo al cual está vinculado, se usan para singularizar o calificar a alguien o a una cosa, para lo cual añade o subraya alguna de sus cualidades. Se utilizan para cualificar a personajes históricos, santos, divinidades, reyes, militares por ejemplo: Simón Bolívar “el Libertador”.
  • Propios: designan a personas, animales o cosas individualmente, los distinguen de los que pertenecen a su misma clase: Carlos, Josefina, España, La Biblia.
  • Abstractos: atribuyen nombres a muchos fenómenos o cualidades que no son autónomos; es decir a elementos que sólo comprende la inteligencia humana: partida, rugoso, dureza, ociosidad, creencia, bulla, flojera.
  • Adjetivos numerales: este orden se usa para expresar el número o cantidad del sustantivo. Por ejemplo: primero, segundo, un, muchos, pocos cúmulo, etc. A su vez se clasifican en:

  1. Adjetivo cardinal: se determina al adjetivo de esta manera, siempre que el número que resalta al sujeto esté escrito de un modo concreto, por ejemplo: cinco barcos.
  2. Adjetivo ordinal: esta clase concede una referencia del sitio que ocupa el sustantivo dentro de un grupo mayor al cual pertenece. Así tenemos: la segunda protesta.
  3. Adjetivos partitivos o divisores: indican como su nombre lo demuestra, las porciones en que se puede dividir o partir al sustantivo, de forma muy común, las proposiciones de o el las anteceden. Por ejemplo: un tercio de la población venezolana.
  4. Adjetivos múltiplos: los que poseen tal denominación, señalan el número de veces que un sustantivo se repite: El mes pasado utilizamos el doble de energía eléctrica.

  • Adjetivos determinativos: facilitan datos sobre el sustantivo, lo cual permite su identificación y ayuda a comprender mejor su significado. Entre ellos están:

  1. Adjetivos demostrativos: destacan la proximidad o lejanía del sustantivo con respecto a otro o a una cosa específica e igualmente, caracterizan a los lazos sentimentales. Son ejemplos: aquel, éste, aquello.
  2. Adjetivos posesivos: evidencian dominio o pertenencia, es decir a qué o a quién compete el sustantivo: tuyo, mi, del, suyo, nuestro.
  3. Adjetivos interrogativos: denotan características del sustantivo mediante una pregunta: ¿Cuántos lápices tienes?.
  4. Adjetivos exclamativos: detallan al sujeto dentro de una oración del tipo exclamativa, se emplean para enfatizar emociones, que pueden ser de felicidad, miedo, sorpresa, etc. Por ejemplo ¡Cuánta belleza!

Cómo se usan los Adjetivos


El adjetivo tiene cierta libertad de uso en el castellano, se puede decir: dulce naranja y naranja dulce, honrada mujer o mujer honrada, sin que su significado cambie. .Aunque esto no ocurre en casos como: alto funcionario y funcionario alto, en el primer caso se hace referencia a un servidor público que ocupa un cargo jerárquico, en el segundo se menciona la estatura del mismo. Así pues, se afirma que el propio adjetivo señala su utilización pospuesta o antepuesta, por motivos de semántica. Ahora bien, que la posposición sea más usual en el castellano no significa que ocurra lo mismo con la anteposición, ya que produce cambios de significado que dan origen a matices emotivos: admirable discurso, maravilloso amanecer y a realidades que impresionan a la visión: sombría está la noche, abrumador atardecer o a necesidades estéticas y literarias.

Los juicios de objetivación y subjetivación dentro del adjetivo, suelen utilizarse de acuerdo al lugar de colocación del mismo, así se dice que la posposición ofrece una percepción objetiva del sustantivo al cual acompaña (cara sucia, silla pequeña, franela roja); mientras que la anteposición nos proporciona una idea subjetiva (triste noticia, despreciable actuación).

Ejemplos de Adjetivos


Positivos de uso frecuente:

    acertado, interesante, justo, leal, lógico, maravilloso adecuado, seguro, adaptable, ágil, fiel, hábil, caritativo, afable, tenaz, tolerante, coherente, agradable, excepcional, amable, firme, alegre, apto, genial, atento, bonito, ingenioso, bueno, capaz, respetuoso, sabio, compasivo, competente, constante, persistente, cordial, ordenado, contento, decidido, diligente, discreto, bondadoso, generoso, luchador, valiente, detallista, puntual, único, educado, eficiente, emprendedor, encantador, estupendo, responsable, extraordinario, fantástico, honrado, independiente, metódico, optimista, minucioso, orientado, paciente, motivador, prudente, precavido, perseverante, pacífico, preparado, protector, colaborador, razonable, recto, tranquilo, válido.

Entre los negativos tenemos:

    aburrido, tirano, estúpido, pánfilo, falso, agresivo, parcial, excéntrico, antipático, perdedor, autoritario, perezoso, ambicioso, raro engreído, frívolo, grosero, avaro, hipócrita, pesimista, impaciente, posesivo imprudente, presumido, imprevisible, alborotador, cobarde, Infiel, vago, tacaño, quisquilloso, codicioso, rencoroso, influenciable, inseguro, desequilibrado, loco, malicioso, tramposo, irrespetuoso, resentido, intolerante, cruel, testarudo, flojo torpe, terco, desleal, traidor, traicionero, desagradable, malvado, despistado, zoquete, malo, indigno, vergonzoso, desobediente, vicioso, desordenado, mandón, materialista, vengativo, despreciable, mezquino, egoísta, negligente, envidioso, orgulloso, etc.

Reglas de los Adjetivos


El adjetivo siempre coincide con el sustantivo al cual modifica, o sea mantiene el mismo número y género. Generalmente se coloca después del nombre, por ejemplo: un carro defectuoso, unos carros defectuosos; una casa grande, unas casas grandes.

De forma genérica, el modo del adjetivo masculino termina en o (plural, os) y la del adjetivo femenino en a (plural, as), ejemplos: un edificio inmenso, una mujer hermosa, unos edificios inmensos, unas mujeres hermosas.

Cuando el adjetivo masculino singular finaliza en alguna letra distinta a la “o”, normalmente las estructuras gramaticales son idénticas: masculina y femenina, singular y plural: un joven alegre, una joven alegre.

Los adjetivos de nacionalidad que concluyen en consonante y los que terminan en “or/a” son una excepción dentro de las reglas, dado a que presentan cuatro formas diferentes, son ejemplos: un escritor chileno, unos escritores chilenos, una escritora chilena, unas escritoras chilenas.

Cuando un adjetivo transforman sustantivos de géneros diferentes, adquiere la forma masculina plural: ¡Qué cocina y estantes más pequeños!, ¡Estas rosas y esos arbustos son encantadores!

El participio pasado utilizado como un adjetivo presenta cuatro formas distintas, observemos los siguientes ejemplos: La pared ya está frisada, Las paredes ya están frisadas, El cuarto ya está frisado, Los cuartos ya están frisados.

Cuando tres adjetivos son invariables, la configuración gramatical siempre será la misma sin importar el género o número del sustantivo, para dar un ejemplo se pueden tomar como referencia las palabras azul, rosa y cada, pudiéndose formar las oraciones siguientes: Tengo una moto de color azul, Josefina tiene un par de zapatos rosa, Cada avión y cada avioneta tienen su propio sistema de vuelo.