Concepto de Nulidad en el Sistema Procesal Venezolano

Sobre la nulidad en el sistema procesal venezolano, el Código de Procedimiento Civil vigente en el Artículo 206 constituye brevemente que los jueces gestionan la permanencia de los juicios, evitando o corrigiendo las faltas que puedan anular cualquier hecho procesal. Por lo tanto, esta nulidad no se declarará sino en los casos fijos por la ley, o cuando haya dejado de efectuarse en el acto alguna formalidad fundamental a su validez. Lo que quiere decir, que en ningún caso se declarará la nulidad si el acto ha tocado el fin al cual estaba consignado.

Nulidad en el Sistema Procesal Venezolano

Es importante mencionar, que según esta medida, sólo en dos casos podrán los jueces expresar la nulidad de un hecho procesal: a) cuando la nulidad haya sido determinada formalmente por la ley, b) cuando haya dejado de efectuarse en el acto alguna formalidad principal para su validez.

Resulta oportuno señalar que en el primer caso, el juez no posee jurisdicción de evaluación acerca del vicio que afecta al hecho y debe exponer, sin más, la nulidad explícitamente consagrada en la ordenanza; en el segundo, el magistrado debe estimar si la forma o exigencia omitida en el acto es o no fundamental para su validez.

Como puede observarse, en algunos casos, la legislación castiga formalmente la nulidad. Así, por ejemplo, como en el caso de la citación, el Artículo 215 del Código de Procedimiento Civil venezolano constituye en otras palabras, que es formalidad necesaria para la eficacia del juicio la citación del solicitado para la discusión de la petición, aviso que se comprobará con arreglo a lo que se sitúa en este capítulo. Por tal motivo, lo operado en el proceso sin haberse colmado la formalidad necesaria del aviso del solicitado para la discusión de la solicitud, es nulo; otro caso puede ser el de la sentencia que no llene las exigencias que muestra el Artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, es nula.

En este propósito, es fácil encontrarse frente a casos de nulidades expresamente castigadas por la ordenanza. Pero, como es un hecho racional, el legislador no puede presentir todas las posibles suposiciones de nulidad, deja a la evaluación del juez declararla en otros casos, cuando se haya dejado de efectuarse en el hecho alguna exigencia fundamental a su validez (nulidades esenciales).

Es importante mencionar que aparte de las nulidades expresamente notables por la Constitución, los magistrados sólo pueden exponer la nulidad de un hecho procesal, cuando haya dejado de llenarse en el acto una exigencia principal a su validez. Ante la situación planteada, tampoco es posible que la Constitución señala explícitamente cómo o cuándo se prescindió un requerimiento fundamental para la validez del acto. Entonces, este asunto queda a la evaluación libre del juez. Es entonces cuando el sistema y también la legislación han cumplido, que falta un requerimiento fundamental del acto, cuando al omitirse la formalidad, con ello se desnaturaliza al acto y le frena lograr el fin para el cual ha sido determinado por la ley.