Concepto de Psicoanálisis

El psicoanálisis, fue planteado por el médico y neurólogo austríaco Sigmund Freud, es una teoría de interpretación psicológica, tal vez las más célebre y típica de la historia, que analiza el inconsciente de un individuo para tratar de entender la conducta, sensaciones y maneras de pensar del mismo. Además de ser apreciado como un conjunto de ideas que explican el funcionamiento de los espacios instintivos de la mente humana; el Psicoanálisis es también, una herramienta de terapia y exploración en cualquier clase de persona.

Psicoanálisis

El nacimiento del Psicoanálisis se ubica a fines del siglo XIX, año 1890 cuando el Dr. Freud intentaba desarrollar o aplicar métodos de análisis y comprensión efectivos, en varios de sus pacientes con afecciones neuróticas o histéricas. En este sentido, la relevancia de su creación está en haber retomado las prácticas psicológicas por medio del establecimiento de una estrecha relación entre los comportamientos y conductas humanas, desde los estados inconscientes que toman un sitio específico en la mente. Conclusión a la que llegó después de observar que gran cantidad de enfermos, no manifestaban explicaciones físicas o somáticas, respecto a sus síntomas de trastorno psicológico.

El Psicoanálisis sugiere que gran parte de nuestro comportamiento, modos de expresarse, sentimientos, recuerdos e intenciones, guardan relación con las alteraciones que se originan en la mente y que no se pueden controlar de una forma lógica o consciente. Los lugares inconscientes, son la base del problema psicológico que padece cada individuo, mientras que sus signos conforman el área consciente. Para que se pueda aplicar la terapia psicoanalítica, se realizan los análisis de todos aquellos factores no conscientes del individuo como por ejemplo: los sueños, los anhelos, los temores, las voluntades, arrebatos, las memorias y los traumas, porque todos ellos forman parte de la personalidad del paciente de una manera más profunda de lo que se piensa y de lo que suele estimar cada quien como posible.

Por tal motivo, los tratamientos de Psicoanálisis, se vinculan comúnmente con las sesiones en las cuales el paciente puede desarrollar profundas y calmadas conversaciones con el especialista, que debe guiar con sus preguntas hacia las causas y el porqué de ciertos comportamientos. También se pueden poner en práctica los métodos hipnóticos y el estudio de los sueños del sujeto, ya que esos son los instantes en los que el consciente le abre un espacio a las capas inconscientes de la mente, para que las mismas se hagan presentes con mayor libertad y con menos limitaciones.

El sistema psicoanalítico, básicamente afirma que las iniciativas instintivas que son cohibidas por la conciencia, persisten en el inconsciente y afectan al sujeto;
es importante tomar en cuenta que los impulsos no pueden ser observados por el paciente, por ello el psicoanalista es quien debe volver alcanzables dichos problemas inconscientes, mediante la explicación de los sueños y de los actos errados de la asociación libre. Según Freud, la asociación libre era la norma principal del psicoanálisis; una técnica que se trata, de que el paciente exprese en cada terapia, todos sus pareceres, emociones, pensamientos e ideas tal y como se le manifiestan, sin impedimentos ni órdenes. Ante tales respuestas, el psicoanalista debe deducir qué cosas, dentro de esas demostraciones, reflejan un conflicto inconsciente.

Vale destacar que, a pesar de incluir la palabra libre, esta prueba también está sujeta a las determinaciones del cerebro.

Es realmente interesante señalar que el psicoanálisis, ha descubierto diversos dispositivos de defensa que se basan en varios procedimientos psicológicos no razonados, destinados a reducir los efectos de un acontecimiento que produce estrés. A continuación se citan algunos de ellos:
  • La represión: se encarga de aislar de la conciencia los factores dolorosos.
  • La condensación: se refiere a los sueños que combinan múltiples detalles en un mismo elemento.
  • El descentramiento: que se da cuando las imágenes se trasladan desde un hecho inadmisible o dañino a uno aceptable.