Concepto de La Paz de Westfalia

Fue el acuerdo que en 1648 puso fin a la Guerra de los Treinta Años, la cual había devastado a Europa desde el año 1618, la Paz de Westfalia significó la creación de las primeras disposiciones internacionales e intercedió por la transformación de la política; lo que terminaba con las diferencias en cuanto a religión, que existieron desde la renovación luterana iniciándose el siglo XVI y que constituyó el primer paso hacia la ruina de la sociedad comunitaria.

La Paz de Westfalia

Para establecer la paz se firmaron dos convenios: en Osnabrück el 15 de mayo de 1648 y en Münster el 24 de octubre de 1648, este último quedó refrendado en el Salón de la Paz del Ayuntamiento de Münster, en el poblado histórico de Westfalia; es a través de ellos que concluye la guerra de los Treinta Años en Alemania, el enfrentamiento de los Ochenta Años entre España y los Países Bajos. De estos acuerdos formaron parte el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico “Fernando III de Habsburgo”, la Monarquía Hispánica, la realeza de Francia y Suecia, las Provincias Unidas y sus socios, entre los que se encontraban los príncipes de la Sacra Monarquía Romana-Germánica.

La Paz de Westfalia dio origen al primer congreso plenipotenciario moderno y forjó un nuevo sistema en Europa central, fundamentado en el principio de autonomía nacional. Muchos historiadores otorgan una apreciación capital a este acto, puesto que en Westfalia, quedó implementado el criterio de que la soberanía territorial es la base de la subsistencia de los Estados, ante la percepción feudal de que las regiones y los poblados conformaban una herencia patrimonial; es por ello que, definió el comienzo del Estado nación. Hasta la instalación de la Alianza del Rin en 1806, las normas de Westfalia formaron parte de las reglas constitucionales del Sacro Imperio Romano y el reguardo del Tratado fue asumido por los Estados fronterizos del Sacro Imperio “Francia y Suecia”, sin su consentimiento no podía alterarse o reformarse ninguna disposición. De tal manera que, los alemanes que habitaban más de 300 Estados autónomos, sólo podían unirse a otro Estado si obtenían el consentimiento de Suecia y Francia.

Políticas generadas por la Paz de Westfalia

Implicó un conjunto de cambios en las bases del Derecho Internacional, con reformas importantes orientadas a conseguir la estabilidad europea que dificultara a unas naciones la posibilidad de imponerse sobre otras. Los resultados de la Paz de Westfalia se conservaron hasta las luchas revolucionarias nacionalistas del siglo XIX. Este convenio significó la disgregación de la monarquía cristiana, del dominio de Carlos V y asimismo se promovieron ideas como la de la autonomía religiosa "Inter Estados". De ésta manera, cada nación asumía como propia y legítima la religión que poseía en aquel instante, lo cual fue entendido como un privilegio en virtud de que desde su origen político, dicha facultad se había roto en Europa.

Efectos de la Paz de Westfalia

1. La aprobación del principio de soberanía territorial, del fundamento de la no intromisión en las cuestiones internas de las naciones y el acuerdo de igualdad entre los países, indistintamente de su capacidad o fuerza.

2. En la praxis, las cosas resultaron distintas y la consecuencia muy irregular para los diferentes Estados. Algunas de las pequeñas naciones fueron absorbidas por Francia y terminaron por perder su identidad; al ser asimiladas por la cultura dominante. Por otra parte, a los Estados que conformaban el Sacro Imperio se les concedió una soberanía mucho más elevada de la que ya tenían.

3. La Paz de Westfalia, impulsó el final de los enfrentamientos militares que se originaron de la Reforma Protestante y de la Contrarreforma. Desde la época de Martín Lutero, las pugnas europeas se desarrollaban por razones geopolíticas y religiosas, luego de la Paz de Westfalia, la religión dejó de ser atacada como casus belli. Pero a pesar de ello, los fundamentos que perseguían una convivencia religiosa, debido a la intolerancia, propiciaron el exilio de los que no adoptaban las disposiciones del gobernante.

4. El otro gran afectado fue el papado, que no pudo seguir ejerciendo sus facultades temporales, de gran importancia en la política europea.