Concepto de Principio de la Territorialidad

El principio de territorialidad es la base fundamental para el ejercicio de la competencia, la cual implica una soberanía exclusiva y plena, protección de límites por parte de otros Estados que deben abstenerse a cualquier acción de poder en su territorio. Para que un Estado pueda ejercer competencias externas de su territorio se requieren títulos habilitadores tal como el principio de personalidad, el principio de universalidad y el principio de protección.

Principio de la Territorialidad

El Estado manifiesta su soberanía, entre otros aspectos, en la fuerza con que impone sus reglas penales y ejerce la jurisdicción de sus tribunales sobre los delitos cometidos dentro de su territorio, con la exclusión de leyes extranjeras.

El principio de territorialidad domina en las legislaciones represivas y consiste en aplicar las disposiciones penales del Estado a los delitos cometidos en su territorio, independientemente de la nacionalidad del individuo activo de la infracción o de la naturaleza del bien jurídico lesionado. Sin embargo, dicho principio se aplica en forma absoluta.

Además, este principio se considera la tierra por el cual ejerce su soberanía el Estado. No obstante, también es interpretado según su etimología de terreo territo, que deduce terror o atemorización. Desde el siglo XIX, los investigadores del derecho público estudian el territorio como uno de las partes integrantes del Estado.

El principio de territorialidad del derecho penal se integró a los grandes reinos, robusteciendo a la autoridad real, lo que permitió unificar las leyes y hacerlas imperantes sobre los ordenamientos eclesiásticos y los reglamentos de los gremios y Estados libres. La tierra es donde reside la asociación política y en su aspecto jurídico significa el espacio en el que la actividad específica del Estado se desarrolla y en este sentido jurídico, la tierra se denomina territorio.

Entonces, todos los hechos lícitos o ilícitos que realizan los hombres tienen por escenario el territorio, el cual ha sido concebido de tres formas. Desde la perspectiva objetiva, cuando se consideraba la tierra como patrimonio de monarca, que podía transmitir parte de su derecho creando la propiedad particular. La teoría del territorio sujeto, que lo estima como elemento esencial de la personalidad del Estado, es decir, la frontera dentro de la que se llevan a cabo las funciones del Estado.

El territorio se presenta como espacio, pero también sobre el mismo habitan los hombres, obteniendo satisfacción a sus necesidades. Este principio no se trata de una relación del hombre con la tierra, sino de las relaciones que se establecen entre los miembros de la comunidad política, en la que imponen las decisiones de su derecho.

El territorio comprende no sólo la tierra, sino la atmósfera y el agua. La frontera terrestre se fija por el cálculo y los tratados generalmente celebraciones con las naciones vecinas, pero el verdadero espacio aéreo es una realidad cada vez más compleja: unos los establecen hasta cierta altura fijada por el alcance de la fotografía tomada desde el aire, otros consideran que la atmósfera que está encima de la tierra pertenece al Estado subyacente.

Para los efectos de la aplicación de la ley penal, el concepto jurídico de lo que es el territorio delimitado, es el ámbito en que la ley del país puede aplicarse. Y por lo que se refiere al fundamento que tiene el Estado para obrar así, es que no tiene interés en los hechos delictuosos realizados más allá de sus límites, ya que los Estados extranjeros han organizado también la punición de los delitos dentro de sus propias fronteras.