Concepto de Tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa crónica que afecta a los pulmones, la cual es causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis o bacilo de koch. Esta enfermedad es transmitida de persona a persona a través de la tos y estornudos que hace la persona enferma, expulsando así los aerosoles contaminados por bacilos tuberculosos al aire, los cuales pueden ser inhalados por otra persona quedando contagiada con dicha enfermedad.


¿Qué es la Tuberculosis?


La tuberculosis pulmonar es la más frecuente y contagiosa de los tipos de tuberculosis, ésta representa el 80% del total de los casos. Hay casos en los cuales la tuberculosis se produce en otros órganos del cuerpo, esta es llamada tuberculosis extrapulmonar. La tuberculosis pulmonar se presenta con señales respiratorias como por ejemplo la tos, el dolor torácico, las sudores nocturnos, la pérdida de peso y la fiebre.

A pesar de que la ubicación pulmonar es la más común, la bacteria puede desarrollarse en muchas otras partes del organismo. A esto es lo que se le conoce como tuberculosis localizada, ya que afecta un solo órgano, entre los que se pueden nombrar también la piel, estomago, riñón, intestinos y cerebro. En el caso del cerebro, al ser afectado por la bacteria, puede ocasionar meningitis tuberculosa, la cual es muy peligrosa y dificultosa de tratar.

La tuberculosis puede esparcirse por la sangre dañando muchos órganos al mismo tiempo. Esta manifestación de la enfermedad es llamada tuberculosis miliar o diseminada, es muy grave y surge en aquellas personas cuyo sistema inmune está muy debilitado a causa de otras enfermedades.


Síntomas de la Tuberculosis


Los síntomas de la tuberculosis son intactos, no obstante, aguantables y los que la padecen pueden tener mucho tiempo con estos síntomas antes de buscar ayuda médica. Los seres humanos que padecen de HIC, diabetes y fumadores se caracterizan por poseer un sistema inmunológico dañado. De la misma forma, los que se residencian o laboran en sitios donde hay aglomeración, como por ejemplo, en cárceles, viviendas precarias, fábricas con capacidad pequeña, entre otras. Se manifiesta por:
  • Presentar una tos permanente, por muchos días.



  • Falta de apetito, decaimiento y falta de fuerza.



  • Mucha fiebre y sudores nocturnos.




  • Formas de Contagio de la tuberculosis


    La tuberculosis puede propagarse de persona a persona a través del aire. Al estornudar, toser o expulsar saliva, echando así los bacilos tuberculosos al aire, es cuando una persona está padeciendo de esta enfermedad. La otra persona al inhalar los bacilos esta quedará infectada. Aproximadamente, una cuarta parte de los habitantes en el mundo poseen la enfermedad implícita, esto indica que esas personas están infectadas por el bacilo pero aún no se han enfermado.

    En los niños existe un mayor riesgo de contraer la infección tuberculosa, que en los adultos, debido a que aún tienen en su organismo un sistema de defensa muy inmaduro para combatir los gérmenes que causan la enfermedad.

    Tratamiento de la tuberculosis


    La tuberculosis es un padecimiento que perjudica a los pulmones. Esta se caracteriza por ser una infección la cual es contagiosa, y en ciertos casos puede propagarse a otros órganos. Hay un tratamiento apropiado para manejar la enfermedad y dicho procedimiento consiste en la mezcla de antibióticos orales por un periodo de seis meses que, haciéndolo correcta y adecuadamente, curan la enfermedad en un 100% y el paciente puede salvar su vida.

    En la tuberculosis latente, que es aquella en la que se está contagiado pero no se ha enfermado, se indica dar únicamente un tratamiento provisorio y solo un 10% de estos pacientes, luego desarrollarán la enfermedad. Es decir, que un individuo puede poseer la inoculación pero no los síntomas o la enfermedad activa, significa que, la bacteria se mantiene latente (tuberculosis latente) en una pequeña región de los pulmones la cual puede permanecer allí durante años.

    Con la tuberculosis latente la persona no puede propagar la enfermedad, pero hay casos en los que en algunas personas, la bacteria puede convertirse en activa, pudiendo transmitir la infección a otras individuos. Es por eso que se indica la medicación para este tipo de tuberculosis para garantizar la destrucción de las bacterias y así no desarrollarla en un futuro.

    Los gérmenes de la tuberculosis mueren paulatinamente. Y para ello, es necesario tomar varias tabletas en distintas ocasiones del día, por 6 meses aproximadamente, haciéndolo de la forma como lo indica el proveedor, es decir, tomándose todos los días. De no tomar los medicamentos de una manera correcta, o dejar de hacerlo antes, puede empeorar dicha infección. Trascendiendo ser más complicada de tratar o sencillamente que expresados fármacos desisten de realizar su efecto. Para ello se necesita tomar otros fármacos los cuales pueden llegar a tener más efectos secundarios y menos capacidad hacia la cura de la tuberculosis.

    La mayoría de los pacientes no tienen efectos secundarios muy graves a consecuencia de los medicamentos para la tuberculosis. Pero se debe de tener atención y exponer al doctor o especialista sobre contusiones o tendencia al sangrado, dolor en las articulaciones, fiebre, dolores en los dedos de los pies y manos, hormigueo alrededor de la boca, poco apetito, náuseas, malestar estomacal, cólicos, piel u ojos amarillos.

    Prevención de la tuberculosis


    La vacuna BCG o Bacilo de Calmette-Guerin ayuda a prevenir la tuberculosis y en algunos países esta vacuna es obligatoria. Todos los recién nacidos deben recibirla. Se administra tanto en bebés como en niños pequeños y en aquellas personas que tengan criterios definidos. En otros casos, la BCG o vacuna de la tuberculosis, se debe considerar para aquellos niños que tengan un resultado negativo en la prueba de detección de la enfermedad y estén expuestos de forma permanente y no puedan separarse de adultos que no hayan sido tratados con la infección o no hayan tenido éxito en el tratamiento.
    Otra forma de evitar el contagio de la tuberculosis, y en especial las personas que conviven con pacientes diagnosticados, es manteniendo el ambiente aireado con salida de aire y en donde entre la luz del sol, usando siempre mascarilla y el lavado de las manos constante y adecuadamente.

    Tuberculosis Bovina


    La tuberculosis bovina es una enfermedad crónica de los animales, la cual es provocada por Mybacterium bovis, una bacteria que tiene relación con las bacterias que causan la tuberculosis humana. Esta enfermedad puede afectar a todos los mamíferos, ocasionandoles tos y provocando el deterioro del estado general de salud. El nombre de Tuberculosis se origina de los nódulos, llamados “tubérculos” los cuales se forman en los ganglios linfáticos del animal infectado.

    Cuando comenzaron a fijar medidas de control en los países desarrollados, esta era una de las principales enfermedades de los animales domésticos a nivel mundial. Y hoy en día continúa siendo una enfermedad importante del ganado vacuno. Es contagiosa y se transmite por contacto con los animales domésticos o animales salvajes infectados por la ingesta de leche cruda de vacas enfermas, o con la inhalación de gotículas que expulsan los animales al toser. Esta enfermedad es de desarrollo lento y pueden pasar muchos meses o años hasta que el animal muere.

    En países desarrollados esta enfermedad ha sido erradicada. Mientras que en otros países en donde la enfermedad se ha reducido, la tuberculosis es producida por micobacterias atípicas. Se presume que existe entre un 3% a 4% de infección de tuberculosis bovina. En la naturaleza se encuentran las micobacterias considerablemente distribuidas, incorporando desde patógenas, saprofitas y, oportunistas. Los bacilos tuberculosos son: Tuberculosis (Hombre), Bovis (Bovinos), Avium (Aves).

    En un aproximado del 80% de los elementos que componen a la infección de tuberculosis, sucede por vía aerógena; debido a la tos o espiración de un animal infectado, se descargan un número de pulverizaciones que retienen a la infección, de las cuales al ser respiradas por otro bovino, logran el inicio de una nueva infección en el sistema respiratorio.
    Otra manera de contagiarse es la digestiva, por la ingesta de alimentos y pastos contaminados con secreciones nasales, la materia fecal y la orina que incluye el agente causal.

    La ruta estomacal es importante en becerros que se mantienen con leche cruda oriunda de las vacas enfermas, debido a que del 1% al 2% de las vacas infectadas suprimen el microorganismo en la leche. Otras vías poco comunes pero probables son: la vía hereditaria, genital y cutánea.

    En el bovino la manifestación de los síntomas de la enfermedad son escasas, en algunos casos puede exponerse. El medio de ingreso del M. bovis y la ubicación de la lesión están vinculados. Las heridas se sitúan en diferentes ganglios linfáticos y órganos, en forma de tubérculos de color amarillo y en donde la cantidad y el tamaño varían, conteniendo un material purulento-caseoso. El análisis del padecimiento se lleva a cabo por la determinación macro y microscópica de los daños en los animales muertos en la granja, o los que son remitidos al matadero, acompañado del apartamiento y tipificación en el laboratorio.

    El análisis se realiza antes de la muerte del animal por la dermorreacción en los sitios frecuentes donde se suelen realizar, igualmente debe hacerse supervisión en los mataderos y hacer la evaluación macro y microscópica de las lesiones coincidentes con la tuberculosis.